Los ataques cerebrovasculares (ACV) están entre las principales causas de muerte en Ecuador y como la segunda causa de muerte en el mundo. Recordemos que los ataques cerebrovasculares son lesiones causadas por la pérdida de flujo sanguíneo del tejido encefálico por oclusión o rompimiento de un vaso sanguíneo limitando la oxigenación, ocurre de manera repentina llegando a provocar problemas que podrían causar discapacidad al paciente si no es tratado a tiempo.
Hay que prestar especial atención a los signos y síntomas del ataque cerebrovascular, ya que el tiempo de atención es muy importante, ante la presencia de alguno de estos síntomas es importante llamar al servicio de emergencias. entre las cuales tenemos: dificultad para articular palabras; parálisis o entumecimiento de la cara, el brazo o la pierna generalmente de un solo lado; dolor de cabeza súbito y grave, que puede estar acompañado de vómitos, mareos o alteración del conocimiento y problemas para caminar con pérdida de equilibrio acompañado de mareos repentinos y perdida de coordinación.

PREVENCIÓN Y PROMOCIÓN
Muchas estrategias de prevención de ataques cerebrovasculares son las mismas que las estrategias de prevención de enfermedades cardíacas. En general, es importante inculcar a la población sobre las recomendaciones para un estilo de vida saludable que incluyen:
- Controlar la presión arterial alta (hipertensión). Con frecuencia, se utilizan cambios en el estilo de vida y medicamentos saludables para tratar la hipertensión arterial.
- Reducir la cantidad de colesterol y grasas saturadas en tu dieta.
- Dejar de fumar. Fumar aumenta el riesgo de apoplejía para fumadores y no fumadores expuestos al humo de segunda mano.
- Controlar la diabetes. La dieta, el ejercicio y la pérdida de peso pueden ayudarte a mantener tu nivel de glucosa sanguínea dentro de un rango saludable. Si los factores del estilo de vida no parecen ser suficientes para controlar tu diabetes, tu médico puede recetarte medicamentos para la diabetes.
- Mantener un peso saludable. El sobrepeso contribuye a otros factores de riesgo de ataque cerebrovascular, como la presión arterial alta, las enfermedades cardiovasculares y la diabetes.
- Consumir una dieta rica en frutas y verduras. Una dieta que contenga cinco o más porciones diarias de frutas o verduras puede reducir tu riesgo de ataque cerebrovascular. Por ejemplo, la dieta mediterránea, que hace hincapié en el aceite de oliva, las frutas, las nueces, las verduras y los cereales integrales.
- Hacer ejercicio en forma regular. El ejercicio aeróbico reduce el riesgo de ataque cerebrovascular en muchas maneras. El ejercicio puede reducir la presión arterial, aumentar los niveles de HDL y mejorar la salud general de los vasos sanguíneos y del corazón. También ayudaría a perder peso, controlar la diabetes y reducir el estrés.
- Beber alcohol con moderación. El consumo excesivo de alcohol aumenta el riesgo de hipertensión arterial, ataques cerebrovasculares isquémicos y hemorrágicos. El alcohol también puede interactuar con otros medicamentos que se estén tomando.
- Tratar la apnea obstructiva del sueño (AOS). Un médico podría recomendar un estudio del sueño si se presenta síntomas de apnea obstructiva del sueño, trastorno del sueño que hace que dejes de respirar por períodos cortos repetidamente mientras duermes.
- Tratar arritmias cardiacas. Uno de los factores de riesgo es la fibrilación auricular o arritmia, siendo trastorno más frecuente del ritmo cardíaco y provoca irregularidad de los latidos del corazón, por lo que se recomienda seguir las medidas dadas por un médico.
- Evitar las drogas ilegales. Consumo de drogas como la cocaína y las metanfetaminas, son factores de riesgo establecidos para un ataque isquémico transitorio o un ataque cerebrovascular.






















