Desde el año 2019 en Ecuador ha empezado a hacerse evidente la crisis en los centros de privación de la libertad, quienes en más de una ocasión han desatado una masacre en los pabellones carcelarios dejando en evidencia la decadencia de la sociedad y los problemas internos de las penitenciarias, ya sean tanto de control como por el hacinamiento existente entre los PPL (personas privadas de la libertad).
