El cáncer gástrico se define como el crecimiento anormal de células en el estómago, puede atacar cualquier parte del mismo pero más comúnmente se encuentra a nivel del cuerpo. En el año 2021 se estimaron 26,560 casos nuevos en el mundo , 1.4% de todos los casos nuevos de cáncer, y un total de 11,180 muertes. La supervivencia relativa a 5 años se estima en un 32.4%.
En el Ecuador representa la causa número uno de muertes por cáncer, siendo según datos del año 2021, el 13.3% de muertes por cáncer en el Ecuador lo que se traduce como 2007 defunciones.
Fuente: Internacional Agency for Research on Cancer 2021
El cáncer de cérvix ocupa el segundo lugar de incidencia a nivel mundial y constituye la segunda causa de muerte en Latinoamérica, estas cifras son alarmantes ya que puede ser un cáncer potencialmente prevenible porque conocemos su principal factor de riesgo: la infección por VPH (Virus del Papiloma Humano).
Fuente: Vencer el Cáncer Org.
¿Qué es el VPH? El VPH, es un grupo de virus de que se transmiten mediante el contacto piel a piel durante las relaciones sexuales, es muy frecuente ya que casi todas personas que tienen una vida sexual activa pueden estar infectadas. El VPH se divide en dos principales grupos:
VPH de bajo riesgo: En general causan verrugas genitales que no se relacionan al desarrollo de patologías oncológicas, también pueden permanecer sin dar ningún signo o síntoma.
VPH de alto riesgo: Los tipos 16 y 18, causan alrededor del 70% de los casos cáncer de cérvix, y otros tipos de cáncer tanto en mujeres como en hombres. Constituyen el factor de riesgo más importante, ya que, al no poder ser controlados por el organismo, producen cambios precancerosos en las células del cuello uterino, y de esto se deriva la importancia de la detección precoz a pesar de no tener ningún síntoma.
— Hospital V. Eugenia Cruz Roja (@HVictEugenia) March 26, 2018
PREVENCIÓN
Prevención primaria: Existen varios métodos que ofrecen cierta protección, aunque esta no sea completa. – El uso de preservativo durante las relaciones sexuales. – La vacunación contra el VPH, es una opción cuya eficacia es mucho más alta si se administra antes de exponerse al virus, por lo que está recomendada a niños y niñas de 9 a 12 años, pero puede ser administrada a cualquier edad. Gardasil 9®️, protege contra la infección por nueve tipos de VPH: los dos tipos de riesgo bajo y los siete tipos de riesgo alto que causan la mayoría de los cánceres. – Limitar las parejas sexuales y evitar el tabaco.
Prevención secundaria: Existe una herramienta que debe ser conocida por todas las mujeres y debe ser puesta en práctica de manera rutinaria, ya que la detección precoz de cambios celulares puede tratarse con éxito. – Prueba de Papanicolau: Es un examen en donde se obtienen células del cuello del útero con el fin de analizarlas en el microscopio y observar cualquier anormalidad celular existente. Estos cambios al ser graduales, se conocen como lesiones precancerosas y su detección y tratamiento tempranos evitan el desarrollo del cáncer de cérvix. Esta prueba debe realizarse en todas las mujeres que hayan iniciado su vida sexual, una vez al año, incluso hasta después de los 65 años.
Fuente: NIH, Prueba de PAP
– Prueba de VPH: Analiza el ADN del virus para determinar su riesgo. – Colposcopia: Esta prueba busca visualizar áreas anormales en la vagina o cérvix.
Prevención terciaria: En caso de haberse detectado signos de cáncer de cuello uterino, se emplean la radioterapia, quimioterapia o cirugía con el fin de evitar la invasión.
Fuente: AGENFOR
Es de vital importancia entender el potencial de prevención que tiene la vacunación por lo cual debe exigirse al Estado cumplir con este requerimiento en edades tempranas, además tomar conciencia de que tenemos en nuestras manos la responsabilidad de cumplir con las pruebas cada año para detectar tempranamente y tratar las lesiones precancerosas mediante un examen sencillo, no doloroso y económico que puede salvar muchas vidas