21 DE FEBRERO: DÍA DEL MÉDICO ECUATORIANO

“la medicina a más de vida, es historia”

El “Día del médico ecuatoriano” fue creado como un homenaje a Francisco Javier Eugenio de Santa Cruz y Espejo primer galeno del Ecuador, quien nació el 21 de febrero de 1747; fue hombre que sobresalió por su gran pericia en el ámbito científico, además de tener un enorme lado humano y mucha empatía por los que más necesitaban.

El día del nacimiento de este distinguido personaje, es una de las referencias para celebrar el 21 de febrero el día del médico ecuatoriano, hombres y mujeres quienes ejercen una labor humanitaria, responsable y generosa.

Este día no solo se conmemora un ilustre personaje de la historia ecuatoriana sino también se considera un día de reflexión y decisión de los galenos del Ecuador para ejercer y trabajar en diferentes formas que los lleven a cumplir con el mandato de servicio y lealtad al haber aceptado seguir una de las profesiones más dignas y sociales que existe, así cumpliendo con los principios que marcaron en la historia del gran médico y ser humano no solo por palabras sino también por acciones como fue el Dr. Eugenio Espejo.

Si retrocedemos un poco en la historia notaremos los pasos agigantados que hoy en día toman fuerza a lo que ahora conocemos como salud y medicina, desde los inicios, la medicina ancestral de Ecuador se basaba en hechizos y productos naturales como el chanca piedra o la dulcamara, a pesar de que en la actualidad; la medicina como tal avanza rápidamente, aun existen en nuestro país poblaciones indígenas que aun apuestan por los métodos antiguos de curación los cuales son pasados de generación en generación.

El equipo de PULSO expresa la inmensa gratitud por su enorme labor diaria a todo el personal médico que labora en los diferentes centros de salud de nuestro país, GRACIAS por el tiempo y dedicación que invierten en cada hora de trabajo.

 “Donde quiera que se ame el arte de la medicina se ama también la humanidad” – PLATÓN

«Del médico que no sabe más que medicina, ten por cierto que ni medicina sabe»

Jose de Letamendi y Manjares
1828-1897

Frase de Jose de Letamenti, médico y poligrafo español, que marco el incio de este corto camino de la medicina que he recorrido; misma que ha estado en mi mente a diario y me ha llevado a mirar más allá. Mas allá de los libros, farmacos, tecnicas. Permitiendome descubrir que el ser humano es mas que una profesion o un rol, y miro con profunda tristeza como EL ARTE DE LA MEDICINA, se transforma en un acto mecanico, meramente tecnico que se limita a mirar el sintoma y no a la persona.

A pesar de que los mismos libros hablan de salud integral y nos recomiendan ver a nuestros pacientes tanto fisica, psicologica e incluso espiritualmente. Desde que se ingresa en la facultad todo es libros; ¡hay ecepciones claro está¡ Pero la gran mayoria se olvida de la musica, la poesia, la fotografia, el deporte y dejenme decirles que son estas cosas las que enriquecen el alma, las que pueden aliviar el dolor cuando los tratamientos convencionales no funcionan.

Leer cosas que no sean medicina, aprender arte o incluso cultura general, permite desarrollarnos como seres humanos y recuerden siempre que antes de ser buenos medicos debemos ser buenas personas. Y como pretendemos ayudar a los demas seres humanos a mantener su salud, cuando nosotros dejando de ser humanos nos transformamos en seres automaticos que no saben ni siquiera cuidar su propia salud.

Congruencia es lo que se necesita, y recuerden cada dia por que escogemos medicina, no dejemos que el paso del tiempo o el estres modifique este anhelo altruista de servir a la sociedad.

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