En este espacio temporal, les compartimos un escrito que nos invita a ser una misma, ser aquella Ella; que nos habla la voz narrativa de este hermos@ locuaz ser que plasmó como es un ella, en sus palabras.
¡¡Gracias MIMOUR por compartirlo!! y a tod@s por leerlo.
Ella
Ella es hermosa, sutil y encantadora.
A veces, sus miedos pueden con ella y
sus inseguridades ganan la batalla.
Ella, se esconde a veces tras el miedo y olvida lo que vale.
Suele apagarse en suspiros.
Pero es tan fuerte y valiente, reconoce ser frágil.
Su piel brilla como armadura de alto linaje, tiene ojos voraces y
contempla al mundo con admirable belleza.
Mírala, es delicada, sedosa y a la vez coraje,
guerrera en batallas del tiempo.
Si, ella existe…
así como existen los días buenos y malos,
las tormentas y los arcoíris, las estrellas y tantos universos
Quien dice conocer a una persona entiende que no es sólo aquello que alcanza a mirar… Una persona no es sólo aquello que publica, eso que escuchas… Es eso y más, o incluso nada de eso porque es más, o ni eso porque es menos…
Para quien conoce a una persona al definirla, sin querer la limitaría y materializará a tal punto de clasificar.
No es posible a ciencia cierta conocer una persona, por tus normas que se busquen satisfacer… Pero es de valientes intentar ser suspicaz y estando así de cerca a esa persona, en parte la conocerás.
Sólo simples observadores del universo… Pero podrías mimetizar lo natural, que no se esconde aunque los humanos le hagan mal.
A esa persona para ti sólo observable, es mejor atribuirle más, aunque se juegue la posibilidad de decepcionar. Quienes catalogan de menos, es porque algo anda mal y si eso es un escudo, la armadura estaría demás. Si se alude a permanecer neutro, en un momento todo se evidenciará.
«La poesía es el sentimiento que le sobra al corazón y te sale por la mano».
En el equipo de Culturarte, queremos felicitar a J.G, por abrirnos su corazón y enviarnos sus pensamientos; que así como sus palabras anidaron el verbo y alzaron vuelo en nuestro sentir. ¡Denle un poco de amor a su escrito!
«Pinturas que hacen querer pasear en ella»
Pierre-Auguste Reinor
Y guarda lo que su creadora, Taty G, buscó plasmar.
¡Demasiado especial para nosotr@s…que como observadores podemos interpretar !
Si tú, hazlo…tal vez este decir, sea la respuesta, un empujoncito a crear.
¿Sabías qué?
Si bien la voz poética no tiene género. En la mayor parte de veces la interiorizamos como voz masculina. “Si como si exactamente un hombre lo hubiese escrito”.
Ahora bien, la historia casi en certeza, nos lleva a entender algo no tan cercano a la percepción de cada lector y citado por Virginia Woolf en su obra “Durante la mayor parte de la historia –anónimo- era una mujer”.
Para la actualidad; la palabra “Anónimo”: podría referirse a un hombre, una mujer “un ser”; es decir, a como lo perciba el lector y la gramática evidencie.
El énfasis en ello, postula como necesario; porque el autor/a de un texto; siendo este de cualquier tipo, debe exteriorizarlo, darse nombre si así lo desea; o guardar el suyo como propio; pero no limitación exenta a su deseo.
Así también, que todos/as podamos dar nombres a esos anónimos. Y si este aún existe sea para apreciar el misterio del mismo. Jugar entre roles; escribiendo para él, para ella; sintiendo ser como él o ella.
Culturarte, enfocados pues en que un gran escritor va de la mano de un buen lector; presentamos a la ESCRITURA como el arte más generoso.
Así pues las palabras, citando a Antonio Preciado escritor ecuatoriano son como un pájaro rojo:
“Su magia, realidad, crueldad…”
NOTA:
Ahora bien, estando la mayoría aún de anónimos; para los encontrados entre ellos, o para quienes se dieron ya, un nombre propio, veamos a la escritura como Acto liberador, si bien se han planteado normativas entorno a este arte; algo propio no sigue reglas, no hay formato, más que el suyo propio y la Escritura puede tener escenario sin mayores recursos.
¿Qué necesito?
En principio siempre hacer llamado a la creatividad, con lo que nos pone en contexto o hace escapar de él.
Que el lápiz y el papel nos lleve a plasmar y un medio digital ayude a preservar.
Gerardus Vrolik conjuntamente con u hijo Willen Vrolik fueron docentes de anatomía en el Athenaeum Ilustre, Gracias a su profesión fueron adquiriendo con el tiempo una afición por el coleccionar especimes con anomalías congénitas, llegando a tener así una colección de al rededor de 5 000 espécimes.
En el año de 1869 la valiosa colección fue adquirida por Centro Médico Académico de la Facultad de Medicina de la Universidad de Ámsterdam, dando lugar así al famoso Museo de Anatomía Vrolik
A continuación te dejamos unas de las varias imágenes sobre la extensa colección que podrás encontrar en el mismo.
La imagen convertida en arte es el medio de expresión para transmitir un mensaje, inmortalizar un momento, hacer visible la historia de cada uno o de lo que sucede. Nos permite ser parte de la historia al transportarnos a aquella dimensión temporal que el autor plasmó con sus trazos y a la vez interpretar la visión o concepción que se tenía en la época de creación de la imagen.
La medicina a lo largo de la historia de la humanidad ha sido motivo de muchas obras de arte, las que representan una primera impresión de como las enfermedades eran vistas en épocas en la que se tenían poco o nada de conocimiento sobre los padecimientos que afectaban a las personas. En la actualidad, con toda la información a mano se nos hace mas fácil comprender la enfermedad, más las obras nos transportan al origen de la misma, teniendo otra perspectiva de la enfermedad, recordando que para la época no eran consideradas como tal, sino como una maldición o punición que era motivo de discriminación y burlas.
Las principales obras realizadas a lo largo de la historia y con mayor impacto se resumen a continuación:
«Una mujer vieja y grotesca o La Duquesa Fea» (1513)
Quentin Matssys, uno de los pintores de retratos satíricos más célebres de la historia del arte, retrató a una mujer que padecía una anomalía del metabolismo que agranda y deforma los huesos, mejor conocida como enfermedad de Paget, nombrada así en honor al cirujano británico James Paget, que la describió por primera vez en 1876.
«Cupido durmiendo» (1608)
En la presente obra de Caravaggio, se muestra un angelical ser que parece descansar plácidamente. En realidad este personaje sufre de disminución de la producción de alguna o todas las hormonas de la hipófisis, es decir, carece de los niveles adecuados de la hormona del crecimiento, de ahí la explicación sobre su diminuto tamaño. El endocrinólogo italiano Paolo Pozzilli, de la Universidad Campus Biomédico de Roma, tras una investigación con otro grupo de médicos llegó a la conclusión que la enfermedad retratada era la de hipopituitarismo.
«Santa Isabel de Hungría curando a los tiñosos» (1672)
El cuadro pintado por Bartolomé Esteban Murillo representa a Isabel de Hungría, hija del rey Andrés II de Hungría, quien al quedar viuda dedicó su vida a socorrer a los enfermos. La tiña capitis era una enfermedad muy frecuente en la época en la que se realizó esta obra. Una mala higiene, falta de atención médica y condiciones de vidas de pésima calidad eran las razones por las que la enfermedad se presentaba.
«El niño de Vallecas» (1643–1645)
El pintor español Diego Velázquez realizó numerosas pinturas que retrataban a enanos, quienes en las cortes medievales eran utilizados como personajes con fines de entretenimiento. En la obra se puede visualizar deformidades físicas, cabello seco y áspero, déficit de inteligencia y estatura corta; características de la enfermedad conocida hoy en día como Cretinismo o hipotiroidismo congénito.
Carlos II «El hechizado» (1675)
Juan Carreño de Miranda retrató a un monarca de apenas 15 años que muestra claras evidencias de raquitismo o anemia que se ven reflejado en la palidez del rostro. Además, diversos estudiosos de medicina sospechan de cierto retraso mental evidenciado por el abultamiento en la parte frontal del cráneo.
«Gilles» (1721)
Jean-Antoine Watteau retrató en esta obra a un pierrot (personaje de la comedia artística europea), quien respondía al nombre de Gilles y padecía gigantismo, una condición causada por una secreción excesiva de hormona del crecimiento. Se puede observar en su rostro un gesto triste y perdido.
«Opisthotonos» (1809)
Sir Charles Bell retrató a un soldado moribundo con una posición rígida que se arquea de manera violenta y que presenta una especie de mueca sumamente marcada en los labios, posición que recibió el nombre de opistótonos, la cual se producía por una infección causada por la bacteria Clostridium tetani que ocurre cuando una herida abierta no recibe la atención pertinente y se infecta de manera grave.
«Herencia» (1897-1899)
El pintor noruego Munch retrata el dramático caso de un bebé con sífilis transmitida por su madre, quien llora desconsolada al contemplar el estado de su hijo. La desesperación de la escena es terrible, tanta que la obra recibió el rechazo del público al momento de ser expuesta. En el retrato se observa que el bebé tiene supuraciones y llagas en el pecho, piel pálida y arrugada, considerable peso bajo y deformaciones en los huesos.
«Utermohlen» (2000)
A los 62 años, el pintor alemán William Utermohlen fue diagnosticado con Alzheimer. A partir de ese momento comenzó a hacer una serie de autorretratos hasta llegar al ilustrado, al cual le adjudicó su apellido como título. Se puedo observar que William aparece sin ojos, con un rostro desfigurado, casi una sombra de lo que fue, dejando un testimonio del cruel y triste progreso de su enfermedad y el olvido que comenzó a ser para sí mismo.
Llama la atención escuchar a los estudiantes de medicina quejarse constantemente de la carga académica y de las actividades por realizar. No es infrecuente escuchar a un estudiante de medicina decir que no tiene tiempo para la familia, los amigos o para hacer lo que le gusta. Esta situación conduce a que muchos de ellos abandonen sus pasiones y habilidades en áreas diferentes a la cátedra de medicina, tales como las artísticas (música, escritura, danza, teatro) o las deportivas.
No es inusual encontrar en la historia médicos que han compartido su vida profesional con el desarrollo de diversas expresiones artísticas. Desde Jan Van Calcar y Andreas Vesalius con su «De Humani Corporis Fabrica«, hasta el mismísimo Francisco Javier Eugenio de Santa Cruz y Espejo y todas sus obras.
Algunos de ellos terminan dedicándose más a una determinada pasión artística que a la medicina, especialmente cuando el éxito es tal que les permite vivir de su talento. Pero, quizás, la mayoría decide asumir las inclinaciones artísticas como un hobby y no una opción de vida.
Hemos aprendido que el cuerpo humano se compone de tejidos y que los tejidos se componen de células. Aprendimos de Eritrocitos, Linfocitos, Hepatocitos, Neuronas, Anticuerpos, Antígenos, Vacunas. Aprendimos a identificar personas sanas y personas enfermas. Aprendimos a realizar mil pruebas, entre PCR’s y Baciloscopias, entre Cultivos y Antibiogramas. Desarrollamos nuestras habilidades en un ambiente técnico, práctico. Pero, de a poco, el arte que alguna vez fue parte de nosotros, con los años, palidece. Bienvenida sea la frase «…el que solo de medicina sabe, ni de medicina sabe».
La importancia del desarrollo artístico en un médico es más trascendental de lo que se piensa. Es verdad que al enfermo no le interesa que le trate un médico artista, al contrario, para el paciente es fundamental que le resuelva su problema de salud con eficiencia. Pero si además, se dedica a las bellas artes, podrá obtener de él un mayor grado de recomendación, comprensión, mayor nivel de confianza, o como mínimo una conversación agradable durante las consultas.
A las buenas ideas hay que saber atraparlas. Nunca sabe uno cuándo llegará una idea que cambie el rumbo de la historia. Y esas ideas deben ser recreadas y expresadas de mil formas, de la manera que más pasión inspire en su poseedor. Las ideas, si se trabajan se vuelven arte, otras, ciencia. No están entonces ciencia y arte distantes, como la rutina nos lo ha obligado a creer; sino que se encuentran entrelazadas como dos caras imperiosas de la Facultad misma de seres humanos. Así, mientras una se desarrolla, la otra crece en iguales proporciones. Y si una es dejada de lado, el camino de ambas se ensombrece.
Como (futuros) médicos, conocemos la estructura del cuerpo humano; tejidos, órganos, sistemas. Sabemos de la relación que existe entre estos. Sabemos lo que pasa si alguno llega a fallar, y más aún, conocemos cómo solucionarlo. Lo aprendido en la Facultad se limita a eso. Carne, hueso, fluidos, reactivos, farmacéutica. Hemos aprendido de síndromes, de diagnósticos, de guías y de manuales. Pero las pizarras y las presentaciones llegan hasta ahí.
Lo propio, debe ser cultivado. Todos nacemos con un potencial creador. Un niño es atrevido, incauto. Expresa lo que siente sin importar las repercusiones que eso pueda traer. Algo tan básico, algo tan arraigado en nosotros, innato. Eones de evolución nos formaron de esa manera. Sentir. Expresar. Es la sociedad y la estructura en la que nos movemos día a día, la que se encarga de robarnos, de a poco, esa capacidad de hacer «lo que nos da la gana» (en el buen sentido). Perdemos nuestra autonomía y nos sometemos a reglas que se establecieron cuando ni siquiera nacíamos. La estructura social y los sistemas económicos mandan, nosotros solo obedecemos. No hay arte en ese sistema. Carece de creatividad.
Volvamos entonces a darle a nuestra alma la importancia que tuvo en algún punto de la historia. No hay carrera tan noble como la Medicina. Vivimos en un mundo profundamente dependiente de la ciencia y la tecnología. Es nuestra obligación descubrir los secretos de la ciencia. El método científico fue la raíz de grandes descubrimientos e invenciones. Como académicos que somos, nos vemos profundamente atraídos por la investigación, por lo nuevo. Pero, no dejemos en un baúl nuestras aptitudes artísticas. Antes de ser médicos fuimos humanos. Después de todo, un verso literario, una pintura colorida, una melodía agradable, entre mil maneras de expresar nuestras emociones, serán prueba de que un día estuvimos aquí, y tuvimos pasiones.
La variedad de géneros literarios es grande y de seguro se pueden adaptar a tus gustos y preferencias. Imágenes del autor.
Estar encerrado en casa nos ha condicionado a todos a adaptarnos a las nuevas modalidades de llevar nuestras actividades cotidianas (trabajo, estudio, etc.), sin embargo, en medio de una permanente estancia dentro de los hogares, son necesarias algunas actividades que se salgan de la rutina y nos permitan crear y disfrutar de momentos de ocio. La lectura es, sin duda, una herramienta que nos puede servir para utilizar este tiempo libre, y además, obtener otros muchos beneficios lateralmente al simple placer.
En este artículo, las obras mencionadas no son las mejores obras maestras, porque no somos críticos literarios, pero sí ofrecemos una variedad de textos y autores que pueden ayudarte, ya sea a descubrir o amar aun más, al maravilloso mundo de la literatura.
Una lectura de terror cósmico: el género literario de terror ha sido siempre, uno de los favoritos entre los lectores, justamente por los elementos que generalmente lo componen: brujas, vampiros, hombres lobo. Sin embargo, el terror cósmico, es un subtipo de este género que no usa los típicos elementos de terror, sino su semántica se orienta hacia terrores informes, desconocidos, extraterrenales, propios de dimensiones distintas y que generan miedo, no por su forma, sino más bien, por la ambigüedad de la misma. Así pues, te recomendamos la lectura de H. P. Lovecraft, un escritor estadounidense que ha desplegado e influenciado el terror cósmico en la cultura popular (búsquese su influencia en S. King y sus novelas). Algunas obras que no te tomarán demasiado tiempo: La Cosa en el Umbral, En la Noche de los Tiempos, El Morador de las Tinieblas, La llamada de Cthulhu.
Colección de cuentos de H.P. Lovecraft. Imágenes del autor. .
El suspenso y el misterio que no querrás dejar de leer: las novelas de suspenso son, en cambio, aclamadas por la poderosa trama que atrae la atención de los lectores, creando una vínculo que te hace siempre desear saber qué pasará a continuación, cuál será el siguiente movimiento. Dentro de este género, te podemos recomendar a Dan Brown. El escritor número uno de The New York Times, se ha caracterizado por las novelas best seller que en numerosas ocasiones ha tenido, y no sin justificación. Te invitamos a que te adentres en misterios que te llevan a una experiencia inolvidable de obras de arte, lugares icónicos del mundo, símbolos, religión y enigmas que parecen no tener solución. Las novelas que en este caso, sugerimos leer son: El código DaVinci, El Símbolo Perdido, Ángeles y Demonios, como parte de su famosa obra. Dentro de esta misma categoría, podríamos incluir otra obra que sin duda captará tu atención: El Psicoanalista, por John Katzenbach, en donde podrás averiguar cómo un paciente psicópata entra en un contacto particular con su ex-terapeuta, llevándolo a vivir una experiencia que de seguro te enganchará.
Tres de las novelas más famosas de Brown: El Código DaVinci, Ángeles y Demonios y El Símbolo Perdido. Imágenes del autor.
Otros textos que podemos recomendarte son:
Así habló Zaratustra, por F. Nietzsche.
Rayuela, por Julio Cortázar.
Frankenstein, por Mary Shelley.
Dracula, por Bram Stoker.
It o El Instituto, por Stephen King.
Guerra y Paz, por L. Tolstoi.
La Ilíada y la Odisea, por Homero.
La lista, podría ser interminable, sin embargo, la extensión de este articulo no lo es.
Para sugerencias más personalizadas, el autor de este artículo estará a disposición para ello.
Es placer compartir una entrevista con Mateo Plaza, un joven de 23 años, en la cual tuve la oportunidad de compartir colegio y pude observar su desarrollo. Mateo es un estudiante de la Facultad de Ciencias Médicas, actualmente cursa decimo ciclo de la carrera de Medicina y aparte de dedicarse a sus estudios, además tiene un talento que lo ha venido cultivando desde la niñez, LA MUSICA.
La siguiente entrevista fue realizada por un medio digital conocido (ZOOM), en la cual Mateo nos compartió pequeños detalles de su vida y como adminsitra su tiempo en sus dos pasiones: la medicina y la música.
¿Cómo empezaste en la Música?
Mateo inició con la música desde los 12 años, comenzó tocando la guitarra a la cual asistió a cursos, sin embargo al entrar al colegio, su vida dio un cambio radical, ya que al ingresar a la banda, se dió cuenta que no existia un baterista y el sin nada de experiencia en ese rubro se aventuró sin pensar que ese seria una de sus pasiones.
¿Cuáles fueron los profesores que marcarón tu inicio en la música?
«Fueron Paul Solorzano un referente de la percusión y José Quinteros, me enseñaron todo lo que se de bateria y a su posterior consolidación, por quienes siente un profundo respeto.»
BANDA DEL COLEGIO HERMANO MIGUEL LA SALLE – PRESENTACIÓN EN UNSION.
¿Cómo divides tu tiempo entre la Carrera de Medicina y la Música?
Para él fue complejo dividir su tiempo de tal forma que pueda cumplir sus actividades académicas y sus actividades musciales, ya que desde que inició la carrera, hace 4 años; forma parte de una banda denominda «Gatos Negros», menciona que no prioriza ninguna de las dos, sino le gusta equilibrar de tal forma que pueda llevar acabo ambas actividades exitosamente. A su vez el sacrificio que ha hecho durante estos años los podría resumir en «pocas horas de sueño». También nos contó que es importante tener disciplina y tratar de romper tus propias metas.
¿Qué es para ti la música?
«La música es una forma de vida»
Exposición en la Universidad de Cuenca. – Facultad de Ciencias Médicas.
Presentación en el Parque La Merced
¿Qué estilo musical ha representado inspiración para ti?
Mateo expresó su preferencia sobre «BLUES» ya que para él es la madre de la música y representa «es un estilo cargado de sentimientos y de pasión», luego prefiere tocar el Funk.
¿Cuáles son sus referentes musicales?
Mencionó nombres como Jhon Bonham y Buddy Rich ya que transmiten pasión en lo que hacen.
¿Si tocaría otros ritmos musicales?
Al respecto mencionó que claro que tocaría, y tienen claro que tiene que mostrar respeto a todos los generos musicales.
Gatos Negro acompañados de Geoffey Castle (Violinista)
Gatos Negros acompañados de Cindy Benson (Con una trayectoria de 20 años en Broadway)
En el futuro, ¿Te ves presentandote sobre un Escenario o atendiendo en un Hospital?
«Me gustaría estar en ambos lados, sin embargo considero que el futuro es incierto, y hay que vivir mas el día a día.»
¿Tienes algún sueño que quisieras cumplir?
«En la música me gustaría tener una gira visitando otros paises, y a pesar de que han habido oportunidades, creo que nos falta atrevimiento para tomar esas oportunidades, mientras que en la medicina considero que acompañar a tus pacientes es fundamental y aunque me gustaria tener una especialidad, creo que lo mas importante es no perder el sentido de humanidad.»
¿Alguna experiencia que quisieras compartirnos?
«Una vez tocamos en un evento de la municipalidad «Do you think I am Sexy», habia mucha gente, ese día estabamos en el parque de la Merced, y de la nada apareció una cantidad de gente impresionante y empezaron a corear el tema y nos tocó dejar de tocar para escuchar como la gente presente coreaba el tema, me lleno ese día y medio ganas de seguir haciendo más»
Gatos Negros
¿Algún consejo para esos estudiantes que tienen algun talento pero por verguenza o miedo no lo muestran?
Mateo fue enfático en decir que no tengan verguenza, que de los miedos y de la opinion de los demás no se vive, lo mas importante es alcanzar un nivel de confianza y seguridad en ti mismo para mostrar lo que haces, ya que siempre habra gente a la gustará y a otra a la que no, y eso es importante porque fuera peor que no causes ninguna conmoción y solo esta en dar ese pequeño salto para ver que resulta.