Psicotrauma y el principio de Hebb

El trauma psicológico (o psicotrauma) es un término muy utilizado en el campo de la salud mental. Sin embargo, este no posee una definición precisa. La American Psychological Association lo define como una respuesta emocional a un evento terrible.(1)En lo define como “cambios en la conducta que comienzan luego de que el sujeto haya visto o vivido una experiencia traumática que pueda implicar amenaza de daño físico o de muerte” (p81). (2)Aun así, son definiciones ambiguas. Por lo que para el presente artículo se propone la definición de trauma psicológico como: un fenómeno de aprendizaje asociativo que ocurre de forma abrupta ocasionado por la experiencia de una situación aversiva de gran intensidad y/o prolongación en el tiempo. Para precisar más, Domjan (3) define el aprendizaje como “un cambio duradero en los mecanismos de la conducta que involucra estímulos y/o respuestas específicas y que es resultado de la experiencia previa con esos estímulos y respuestas” (p17). Obviamente el sistema nervioso (SN) forma parte de esos mecanismos involucrados en el aprendizaje.

Para poder entender los procesos del SN implicados en el aprendizaje tenemos que referirnos a un principio indispensable de la neurofisiología, el principio de Hebb, mismo que defiende que:

“sí una sinapsis se activa repetidamente al mismo tiempo que la neurona post sináptica emite potenciales de acción, tendrá lugar una serie de cambios en la estructura o en la neuroquímica de la sinapsis que la reforzarán”(4 p467).

De modo que “si una neurona X libera neurotransmisores a una neurona Y mientras esta neurona Y está activada, tiene lugar algún cambio en la sinapsis entre X e Y” (5 p26). Provocando una comunicación futura más efectiva entre ambas neuronas. Esto ocurre para formar nuevos circuitos neuronales. Entonces siempre que se cumplan estas condiciones asociativas [se requiere que una acción de X (condición 1) se produzca cuando Y este activada (condición 2)], estaremos hablando del principio de Hebb.

También hay que tener en cuenta la capacidad innata del ser humano para responder ante estímulos. Por ejemplo, la presencia de un estímulo con el cual no se ha experimentado (estímulo incondicionado) genera una respuesta innata (respuesta incondicionada) en el sujeto (6). Por ende, un estímulo que indique peligro extremo elicitará respuestas de defensa con gran intensidad. Mismas que parten de una reacción fisiológica (estrés) mediada por la liberación de corticotrofína, en donde se activa el sistema Hipotálamo-hipófisio-adrenal (HHA) y el sistema nervioso autónomo (SNA), específicamente el sistema simpático. Lo que muestra signos como aumento en la frecuencia cardiaca, presión arterial, y frecuencia respiratoria, inhibición de las vías que sirven para funciones vegetativas, en el sistema inmune prevalece un periodo de inmunosupresión, entre otros (4, 7). Esto se ve seguido de respuestas como llanto, gritos, paralización motora, huida, pérdida del control de esfínteres, sensación de malestar agudo, entre otros. Por lo que podríamos decir que ante un estímulo incondicionado (EI) que indique un peligro extremo (como riesgo de muerte o lesión) aparecerá una respuesta incondicionada (RI) de estrés/defensa/huida que se identifique como un gran malestar para la persona.

Pero, en este caso aún no ha existido un proceso de aprendizaje, ya que las respuestas innatas aparecen sin experiencia previa. Para explicar el proceso de aprendizaje del trauma psicológico se puede tomar como ejemplo a una persona que fue atropellada por un auto rojo. En el suceso el auto rojo frenó emitiendo un sonido (chillido de las llantas), y después impactó fuertemente contra la persona. Si tenemos en cuenta que un golpe fuerte provoca una RI de miedo/huida, podemos decir que el EI es el golpe fuerte. También está presente otro estímulo, el chillido de las llantas. Este es un estímulo sonoro con cierta morfología (35Pa, 125dB, 20kHz, etc.), la cual no provoca ninguna respuesta en la persona, por lo que lo denominamos estímulo neutro (EN). En esta situación el EN está emparejado con el EI (golpe fuerte). Lo que debido a la intensidad del suceso produce que ese EN se asocie al EI, y el EN adquiere la capacidad de provocar la RI de miedo/huida sin necesidad de la presencia del EI. Entonces el sonido de chillido de las llantas se transforma en un estímulo condicionado (EC), y cada vez que la persona capte un estímulo sonoro con esa morfología (o similar) tendrá una respuesta de miedo/huida, siendo la RI ahora una respuesta condicionada (RC). Este aprendizaje asociativo se conoce como condicionamiento de primer orden (3).

En el trauma psicológico no ocurre el emparejamiento solamente de dos estímulos, sino de muchos. Básicamente los estímulos más llamativos para nuestros órganos sensoriales serán emparejados, pudiendo provocar la RI. Continuando con el ejemplo. Un auto rojo (estímulo visual) no provoca ninguna respuesta, lo denominamos EN2 (estímulo neutro 2). En este caso el chillido de las llantas provenía de un auto Rojo. Por lo que el EN2 se empareja con el EC1 (chillido de llanta), adquiriendo la capacidad de provocar la RC (miedo/huida). Lo que convierte al EN2 en EC2 (estímulo condicionado 2). La próxima vez que la persona vea un auto rojo se elicitará la respuesta de miedo/huida. Y así sucesivamente con muchos estímulos presentes en la experiencia traumática, como la calle, una casa, un aroma cercano, etc. Esto se conoce como condicionamiento de segundo orden, o de orden superior (3, 6).

El proceso a nivel neuronal sigue el principio de Hebb mencionado anteriormente. Si el sonido del chillido de la llanta en el asfalto se presenta en primer lugar, se activa la sinapsis S (débil) con la neurona del sistema límbico (encargada de empezar la respuesta miedo/huida), sin causar que esta se active. Inmediatamente se presenta el golpe del auto, lo que provoca que se active la sinapsis G (muy fuerte) con la neurona del sistema límbico (activándola). Esta descarga neural refuerza cualquiera de las sinapsis que estuvo activa con la neurona del sistema límbico. Como en este caso por la situación del ejemplo habría mucha fuerza sináptica en G, la sinapsis S se reforzaría lo suficiente como para poder activar por si misma la neurona del sistema límbico. Caso contrario necesitarían emparejarse las sinapsis repetidamente aumentando de forma escalonada la fuerza sináptica de G (4).

Así podemos entender que el psicotrauma o trauma psicológico es un aprendizaje brusco que altera la relación entre el comportamiento de una persona y los estímulos cotidianos de forma desadaptativa. También se entiende que, entre los mecanismos implicados en el aprendizaje, los cambios cerebrales sufridos a nivel estructural pueden comprometer el correcto desempeño de los sistemas neurales como el sistema límbico, y otros relacionados con procesos mnésicos, motores, vegetativos, etc.

Autor

Renato Dàvila

Miembro activo de CEN

Bibliografía

  1. American Psychological Association [Internet]. Washington DC: APA; [Citado 14 de noviembre de 2021]. Recuperado a partir de: https://www.apa.org/topics/trauma
  2. Mercado Díaz, Víctor R., Molina De Jesús, Víctor D., Hernández Pereira, Lino A., Méndez Fernández, Héctor L.,  FACTORES BIOMÉDICOS Y PSICOLÓGICOS PARA TRAUMA EN UN GRUPO DE VETERANOS PUERTORRIQUEÑOS. Revista Puertorriqueña de Psicología [Internet]. 2014;25(1):80-95. Recuperado de: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=233237909006
  3. Domjan M. Principios de aprendizaje y conducta. 6 ed. México, D. F: Wadsworth, Cengage Learning; 2010.
  4. Carlson N. Fisiología de la conducta. 11 ed. Madrid: Pearson educación ; 2014.
  5. Sánchez J. La memoria. 1 ed. Barcelona: RBA libros; 2019.
  6. Fernández V, Gutiérrez M, García A, Gómez J. Procesos psicológicos básicos. Un análisis funcional. 1 ed. Madrid: Universidad nacional de educación a distancia; 2017.
  7. Seijas Gómez Raquel. Trastorno por estrés postraumático y cerebro. Rev. Asoc. Esp. Neuropsiq.  [Internet]. 2013  Sep [citado  2021  Nov  19] ;  33( 119 ): 511-523. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0211-57352013000300004&lng=es.  https://dx.doi.org/10.4321/S0211-57352013000300004.

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