CÁNCER DE MAMA: EXAMÍNATE A TIEMPO

El cáncer de mama constituye el tipo de neoplasia maligna más frecuente en la población femenina y forma de parte de las principales causas de muerte dentro de dicho grupo. Si bien la población más afectada son las mujeres mayores de 50 años con un 75% del total de casos, no es imposible que mujeres jóvenes desarrollen la neoplasia. En nuestro país corresponde a la cuarta causa de muerte en toda la población.

Las mamas están compuestas de distintas partes: los lobulillos, los conductos y el tejido conectivo. Se pueden desarrollar distintos tipos de cáncer en función de la parte de la mama que de origen a la neoplasia. De esa forma, los tipos más comunes de cáncer de mama son: (2)

  • Carcinoma ductal infiltrante
  • Carcinoma lobulillar infiltrante

FACTORES DE RIESGO

Hacerse mayor
Mutaciones genéticas
Inicio temprano de la menstruación
Embarazo tardío o ningún embarazo
Comienzo de la menopausia después de los 55 años
Sobrepeso u obesidad después de la menopausia
Tener mamas densas
Uso de terapia hormonal combinada
Consumo de alcohol
Antecedentes personales y/o familiares de cáncer de mama
Ministerio de salud pública

MANIFESTACIONES CLÍNICAS

los signos y síntomas más frecuentes son: masa mamaria palpable, la presencia de cambios en la piel de la mama o en el pezón, dolor focal de la mama, secreción purulenta o hemática del pezón. (3)

PREVENCIÓN

A pesar de que siempre se recomienda una dieta sana y ejercicio, estos últimos no han demostrado tener una disminución en el riesgo de cáncer de mama. El no utilizar terapias de reemplazo hormonal sí ha demostrado que impide el aumento del riesgo de esta neoplasia.

La mastectomía bilateral ha demostrado una reducción del 90% del riesgo de cáncer de mama sin embargo en la mayoría de los casos es inaceptable. Debido a que la mama no es un tejido encapsulado siempre existen restos de tejido tras una mastectomía, los cuales pueden dar origen a una neoplasia. La mastectomía se recomienda únicamente al igual que la extirpación de ovarios y útero en las pacientes con un riesgo elevado como son los casos de portadoras del gen BRCA1 y 2

DETECCIÓN SISTEMÁTICA

Se ha demostrado que la mamografía sistemática reduce en un 25 a 33% el riesgo de cáncer de mama en mujeres mayores de 50 años. Los datos en mujeres más jóvenes tienen una positividad similar; sin embargo, la incidencia en mujeres jóvenes es menor y el tejido mamario es más denso lo que lleva a un mayor número de falsos positivos.

La mamografía permite la detección temprana del cáncer de mama que permite un tratamiento local adecuado en etapas tempranas de la enfermedad. Sin duda, no hay mejor método de detección que la mamografía; aun así, existen otros métodos cuya aplicación es reservada para pacientes con un riesgo muy alto de esta neoplasia. La tomografía por emisión de positrones y la espectroscopía por resonancia magnética son 2 ejemplos que se usan en pacientes con riesgo genético como en portadores de los genes BRCA1 y 2 o los síndromes de Li fraumeni o Cowden.

Cáncer de mama. Indicaciones Tomado de: MSP-página web

TRATAMIENTO

El tratamiento requiere la interacción multidisciplinaria del equipo de cirugía, quimioterapia, radiología, etc. Según el tamaño del tumor, la cirugía puede ser el tratamiento definitivo si aún no existe compromiso de ganglios linfáticos. La terapia endócrina y la quimioterapia pueden usarse de manera combinada o solo una a la vez. Dentro de la terapia endócrina se encuentra la famosa terapia monoclonal en contra receptor del factor de crecimiento epidérmico (HER2) cuya aplicación solo es posible en aquellas neoplasias que expresen dicho receptor.

Existen nuevos estudios que indican la importancia del tratamiento no farmacológico enfocado a combatir un factor que en los últimos años ha dado mucho de que hablar en relación a la aparición de este tipo de cáncer: El estrés. Este factor aumenta la cantidad de HIF dentro de la célula lo que posibilita la supervivencia así como la angiogénesis tumoral, por lo tanto se han desarrollado nuevos fármacos y terapias no farmacológicas enfocadas en disminuir los niveles de HIF y para tratar el estrés respectivamente.

BIBLIOGRAFÍA


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