Realizamos una entrevista a través de un medio telemático conocido actualmente, ZOOM. En esta ocación entrevistamos al Dr. Julio Jaramillo Monje, especialista en Atención Primaria de la Salud y docente de la Universidad de Cuenca, quien tuvo el honor de ayudarnos con sus conocimientos sobre la economía en salud y su efecto en la actual pandemia.
¿Cómo define usted la economía en salud?
«En una palabra: pésima, se ha hecho todo lo contrario, irrespetando normas fundamentales e incluso resoluciones que el Ecuador como miembro de organismos internacionales debía respetar».
¿Considera que los médicos son actores principales de la economia en salud? Por qué.
«La salud es un hecho complejo, no se reduce únicamente a los profesionales médicos, por lo que el profesional médico tiene un rol importante, pero no abarca la totalidad e inevitablemente es importante recordar la definicion de salud dentro de la Constitución ecuatoriana, al decir que es el resultado al goce de otros derechos. Dando a entender que es mucho más amplio y complejo y, dentro de eso estamos los médicos».
¿Cuánto es el gasto nacional en salud (GNS) que proviene del gobierno?
«El gasto en salud no se reduce únicamente a cuánto el Gobierno pone en presupuesto para poder financiar los servicios, el gasto tiene un componente del bolsillo de la población y del sector privado, dentro de esto está la seguridad social con Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), que no pertenecen al estado. Resulta que la mayor parte de salud del Ecuador depende las personas, y la mayor parte de ese gasto es en medicamentos, la Constitución menciona que debería incrementar un 0.5% el presupuesto en salud hasta alcanzar un 4%, en este momento el gasto en salud representa un 2.6% del producto interno bruto del año 2019, estando muy por debajo de los establecido».
¿Qué fracción aporta la población en el gasto en salud?
«El gasto médico del bolsillo del ecuatoriano representa un 45%, demuestra que la población aporta mucho más que el propio Estado».
¿Quién se beneficia del gasto público en salud?
«No se reduce únicamente en el servicio que atiende la enfermedad, por lo que si invertimos en educación a largo plazo, también es invertir en salud, sin duda la población debería ser la que se beneficie cumpliendo el principio de universalidad mencionado en la Constitución. Es un conjunto de actores como la universidad, que es quien forma los profesionales, sin embargo, vemos que estos actores solo dejan que actúe el Gobierno».
¿Qué servicios se brindan y qué productos se compran?
«El Ministerio de Salud (MSP) no es generador de recursos y depende de lo que el Gobierno entregue, puede comprar medicamentos, por lo que existe una ley que define y señala el uso de una red para la compra de servicios en el sector público y en caso de no hallarla se busca en el sector privado; el mayor reto es la sostenibilidad para garantizar los derechos de los ecuatorianos».
¿Cómo ha cambiado a lo largo del tiempo la estructura del financiamiento en cuanto a salud?
«Cambió durante la década de los 90s, los gastos eran pequeños en salud, si la cuantificamos, desde la segunda mitad del año 2000 comenzó un incremento en el financimieno que redujo el gasto del bolsillo en materia de salud».
¿Cómo afecta la crisis financiera actual a las normas sobre salud y qué deberían regir?
«Afecta total y terriblemente. Tomemos en cuenta el talento humano, según una exministra, Ecuador se encontraba competente en cuanto a personal de salud, sin embargo hay que tomar en cuenta la existencia de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que nos imponen más, si en el Ecuador ahora tuviéramos 23 médicos por cada 10.000 habitantes, en realidad no estaríamos cumpliendo con lo requerido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), ya que estos se deberían dedicar de lleno a la población desde el enfoque de la atencion primaria de la salud (APS), pero resulta que una parte de estos profesionales que actúa en la red pública y otros están en el sector privado y, no necesariamente aplican los principios de la APS, por lo que estamos por debajo de lo requerido. Además, impacta en la gestión, ya que se ve reflejado en los profesionales por lo que se requiere una estructura».
¿Cuál cree usted que sería una buen método para lograr sistematizar los indicadores económicos, sociales y financieros de la salud a nivel nacional y regional, en pro de sociedad?
«Desde el punto de vista del Ministerio de Salud Pública, el gran reto es incrementar el espacio fiscal, para establecer lo que ingresa y gasta el Estado, dicho de otra manera, la idea es «gastar más», está en relación directa con otras políticas públicas, que a la larga será una inversión en beneficio de la salud. Si queremos mejorar el espacio, todas las mediadas deben potenciar las iniciativas públicas, comunitarias y estatales que tienen propósitos integrales y que no solo beneficien a unos cuantos».
¿Cree pertinente el invertir en estudios económicos para un análisis más profunde de las políticas de costos de medicamentos, dispositivos médicos y servicios de salud, y su impacto en el acceso, como insumos para la regulación del sector salud? ¿Cuáles serían los pros y los contras que esta inversión podría generar a corto y largo plazo?
«Si algo es importante, es estudiar e investigar, son las mejores herramientas que tenemos para cambiar, por lo que no pueden verse como un botadero de dinero, por el contrario, en todos lo ámbitos se debe estudiar la realiadad para buscar una transformación positiva en caso necesario».
Ante los escándalos de corrupción en el sector de contratación pública del MSP y el IESS, ¿considera usted que se golpeó fuertemente las posibilidades de los hospitales para hacer frente a esta pandemia y por qué?
«La corrupción es un problema estructural, es sitemático e incluso se ve en pequeños actos cotidianos y eso depende mucho de la educacion de la sociedad, por lo que modificar ese problema estructural lleva paciencia y tiempo pero no es tarea imposible, y eso se ha visto en varios países, entonces, demanda combatir los problemas de fondo y de raíz; mientras no haya una redistribucion adecuda la corrupción no parará, por lo que el conocimiento es capaz de modificar el comportamiento de la gente».
«Los hospitales han sido afectados fuertemente, y se vio reflejado en el presupuesto para este año, y el resultado es la crisis que vive el país, en marzo se disparó el presupuesto respondiendo a los reclamos de que los hospitales no contaban con los insumos necesarios para responder la emergencia. No responden a una concepción de un sistema, respondiendo en crisis para apaciguar la emergencia».
MENSAJE FINAL – DR. JULIO JARAMILLO MONJE
