El cigarrillo electrónico: la utopía del cigarrillo seguro

El vapor del cigarrillo electrónico aumenta la inflamación del ...

La introducción y la creciente popularidad de los sistemas electrónicos de suministro de nicotina, comúnmente llamados cigarrillos electrónicos o vaporizadores, se ha vuelto una de las últimas controversias de salud pública, ya que aerosolizan combinaciones de sustancias tales como glicerol, propilenglicol, saborizantes, nicotina o cannabis para ser inhalados.

El cigarrillo electrónico clásico consiste en una batería compacta de iones de litio, una cámara de vaporización y un cartucho de mezcla de solvente.  El líquido se calienta en la cámara y posteriormente se evapora seguido de un enfriamiento rápido. Luego, el usuario inhala el aerosol directamente por vía oral a través de una boquilla y conduce a una absorción sistémica directa a través del sistema respiratorio.

El uso del cigarrillo electrónico puede reinstaurar el hábito de fumar en los exfumadores y puede ser una nueva puerta de entrada al consumo de tabaco por parte de los jóvenes. Por ejemplo, diversas marcas contienen saborizantes atractivos para los jóvenes como chocolate, café o menta. También su consumo muestra mayores tasas de síntomas respiratorios como tos crónica, sibilancias y bronquitis con el uso a largo plazo.

De igual manera se han encontrado en pequeñas cantidades, compuestos carcinógenos (aldehídos) y metales pesados ​​como el cromo, el níquel y el plomo, los cuales están asociados con la inflamación y el daño.

Los primeros estudios sugieren un aumento a corto plazo de los signos vitales, como la presión arterial y la frecuencia cardíaca. También se ha ha demostrado que los vapores de los cigarrillos electrónicos inducen la activación plaquetaria en el endotelio de participantes sanos. En el futuro, esto podría tener implicaciones para el riesgo de trombosis.

Un estudio evaluó la asociación del uso de cigarrillos electrónicos en adolescentes y los síntomas de la bronquitis crónica. En adolescentes que actualmente consumían aerosoles de cigarrillos electrónicos tuvieron un aumento de dos veces en los síntomas bronquíticos (tos, sibilancias, etc.) en comparación con los que nunca usaron. 

Los vendedores de cigarrillos electrónicos suelen citarlos como ayudas para dejar de fumar y reducir su consumo. Sin embargo, se han publicado pocas pruebas sólidas hasta la fecha para respaldar tal afirmación. 

Actualmente, el uso tradicional de cigarrillos tiene consecuencias negativas para la salud mucho más probadas que los cigarrillos electrónicos, pero esto se debe en parte a la falta de investigación. Hay que recordar que los cigarrillos electrónicos no son benignos, pues, los efectos adversos de la nicotina que se encuentran en los cigarrillos electrónicos afectan el sistema cardiovascular y el desarrollo neurológico infantil.

Fuente:

1. Civiletto C, Aslam S, Hutchison J. Electronic Delivery (Vaping) Of Cannabis And Nicotine. Ncbi.nlm.nih.gov. 2020. [accessed 2 Jun 2020] Available from: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK545160/

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