El coronavirus, específicamente conocido como «COVID-19» fue notificado por primera vez en la ciudad de Wuhan (China) el 31 de diciembre de 2019. Mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) discutía si era o no pandemia, el mundo entraba en desesperación buscando una respuesta, que no ha sido encontrada hasta la fecha.
En Ecuador, la llegada del virus ocasionó un revuelo total, en la que la población enardecida mostraba su lado «egoísta» en busca de víveres para un tiempo que según los especialistas no esta definido, lo que ocasionó caos en supermercados, lugares de abastecimeinto de gas, gasolineras y otros; todo esto a pesar de los esfuerzos del Ministerio de Salud Pública y del Gobierno Nacional por brindar información «oportuna»; la medida establecida por el Gobierno, de cerrar establecimientos públicos, escolares y universitarios generó aún mayor alboroto en la población ecuatoriana, mientras que ciudades enteras donde se ha propagado el virus viven en cuarentena.
Y al final del día la población entera está aterrorizada, gobiernos de todo el mundo aplicando los protocolos necesarios con el fin de evitar contagios, temiendo lo peor, en busca de una solución que al parcer tardará en llegar.
Fuente: Organización Mundial de la Salud
