Chile es actualmente el país con mayor tasa de vacunación contra Covid19 de América Latina, y el tercero a nivel mundial. Con el 46.9 % de la población completamente vacunada y el 60.8 % con al menos una dosis, Chile se había convertido en un modelo a seguir en cuanto a eficacia y rendimiento del plan de vacunación.
Sin embargo, en los últimos días, Chile volvió a ser tomado como ejemplo para el resto de países, pero por razones completamente diferentes.
A pesar de la alta tasa de vacunación y el esfuerzo de las autoridades por controlar la crisis, Chile registró en los últimos días un incremento de 7.624 casos nuevos de Covid19 en 24 horas, una de las cifras más altas que ha tenido el país desde el inicio de la pandemia, lo que provocó el colapso sanitario y obligó a que la capital Santiago, entrara nuevamente a cuarentena.
Esta paradoja desvío la atención de muchos hacia el país sudamericano. Incluso, la Organización Mundial de la Salud (OMS) aprovechó la situación para recordar que la inmunización no es un sustituto de las otras medidas de protección. “Las vacunas seguras y efectivas son una herramienta que puede revolucionar el curso de la pandemia, pero en el futuro deberemos seguir usando mascarillas, lavándonos las manos, asegurando una buena ventilación en interiores, guardando la distancia y evitando multitudes” (1).
Durante una rueda de prensa, la representante de la unidad técnica de la OMS, Maria Van Kerkhove, aclaró que las vacunas son solo una de las herramientas para frenar los contagios, por lo que no estaría bien esperanzarse solo en ellas. Mientras que Bruce Aylward, asesor de la OMS, explicó que a pesar de que las vacunas están funcionando, “aún no se dispone de una cantidad suficiente de estas como para cambiar el curso de la epidemia» (2).
Con grandes expectativas y la esperanza de todo el mundo puesta en el proceso de vacunación, a muchos nos surge la duda, ¿qué es lo que está saliendo mal? ¿Son las vacunas realmente eficaces? La explicación podría deberse a la precoz remoción de las restricciones, las personas reuniéndose después de haber recibido tan solo la primera dosis y no esperan el tiempo prudencial para permitir a sus organismos generar las defensas necesarias, y la llegada de nuevas variantes con mayores índices de contagio.
Levantar las restricciones apresuradamente puede ser peligroso, abandonar las medidas de protección personal tras la vacuna, también. De continuar esta visión -de que la vacunación es una especie solución milagrosa- muchos otros países podrían verse en la misma situación. Por lo que un llamado a no bajar la guardia es necesario, al tiempo que se activa una alerta de precaución para aquellos países que empiezan a aflojar sus restricciones. Que no preocupe si el regreso a la normalidad es lento, siempre y cuando sea seguro.
Bibliografía
1. World Health Organization. WHO: COVID19 VACCINES. [Online].; 2021. Acceso 12 de Junio de 2021. Disponible en: https://www.who.int/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/covid-19-vaccines.
2. BBC News Mundo. La OMS afirma que la situación en Chile muestra que la vacunación no sustituye a la prevención en la lucha contra el covid-19. [Online].; 2021. Acceso 12 de Junio de 2021. Disponible en: https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-56546405.