“Los pesebres de Navidad resucitan, es cierto, una fe pura y candorosa, reverencian el nacimiento de un Dios bueno que ama, perdona y restaña los dolores; pero son también una fiesta de colores donde se exalta la alegría de la vida ”.
– Carlos Zubizarreta
En la actualidad, existen muchas formas de exponer el arte en Navidad, pero definitivamente los pesebres son los protagonistas de está época. Además, la mayoría del público se identifica con este tipo de arte. De hecho el pintor holandés, Mathias Stomer, ha ampliado un círculo de pintores que aborda el tema de su obra con la adoración de los pastores que estuvieron presentes en el nacimiento del niño Dios. Este es un oleo que es exhibido en el museo Liechstein en Austria (1).
Desde hace 46 años que el día 9 de agosto está reservado para rendirle honor a la cultura ecuatoriana. Intentar definir la cultura es tarea complicada, y el número de connotaciones que se pueden incluir al hacerlo es igual de diverso e importante como el número de elementos que la componen.
A lo largo de los siglos, las enfermedades, la muerte y el temor que estas generan han jugado un papel importante en la historia de la humanidad. Además de los registros históricos y los textos científicos sobre las grandes pandemias y epidemias, también tenemos a nuestra disposición una gran variedad de libros de ficción que, en contraste, retratan narrativas de la desesperación, el dolor, la pérdida y la transformación social provocada por el impacto de estas enfermedades.
“Cuando las epidemias y las pandemias azotan el mundo, no solo se ve afectada la salud física de las personas, sino también las formas de vida, los pensamientos y los sentimientos. [Varios escritores] han sido afectados por epidemias y han escrito sobre la vida bajo epidemias reales y ficticias.”