Por: Ma. de los Ángeles Zhingri Angamarca, miembro en ASOCEM-UCuenca.
Según la OMS se calcula que en la actualidad existen 235 millones de pacientes con asma, una enfermedad crónica caracterizada por ataques recurrentes de disnea y sibilancias, debidos a la inflamación del revestimiento de los bronquios con el subsiguiente estrechamiento de las vías respiratorias, que provoca una disminución del flujo de aire de los pulmones, los síntomas pueden aparecer varias veces al día o a la semana y agravarse durante la actividad física o por la noche, los más frecuentes son: fatiga diurna, insomnio, disminución de la actividad y absentismo laboral (1).
Por: Karla Anabel Quichimbo Contreras, miembro en ASOCEM-UCuenca.-
Introducción
El SARS CoV2, es un virus altamente patogénico, surgido en Wuhan, capital de la provincia de Hubei, China en diciembre del 2019. Los primeros pacientes reportaron fiebre, tos, y en casos severos, disnea e infiltración pulmonar bilateral, un cuadro similar a la neumonía viral. Sin embargo, el agente causal no fue identificado hasta inicios de enero del 2020 para luego recibir la denominación de SARS-CoV-2, y la enfermedad fue llamada COVID-19 por la OMS. La alta transmisibilidad del virus hizo que este se esparciera por todo el mundo, y en cuestión de pocos meses, alcanzó la proporción de pandemia (1). Tras esto se encendieron las alarmas a nivel mundial, a la vez que surgían nuevas preguntas sobre la enfermedad y el agente causal de la misma, siendo estos los estímulos que despertaron el interés científico para desentrañar los mecanismos inmunológicos y fisiopatológicos que subyacen a la enfermedad por COVID-19, y para comprender su interrelación con otras patologías. Las enfermedades autoinmunitarias, como la esclerosis múltiple (EM), han recibido especial atención, por los tratamientos de modificación de la enfermedad (DMT), con las que esta es tratada; las DMT pueden incidir en la susceptibilidad, el curso y la reinfección, y se teme que puedan tener alguna interferencia con las vacunas contra el SARS-CoV-2. Por tal razón, es imperativo conocer la relación que puede tener el virus con cada agente terapéutico y así generar una guía de tratamiento que no ponga en riesgo la vida de los pacientes con EM (2).
Por: Paúl Alejandro Sarmiento Beltrán, miembro en ASOCEM-UCuenca.
Hace aproximadamente un año, aterrizó la enfermedad de COVID-19 en Latinoamérica cuando Brasil confirmó el primer caso el 26 de febrero del 2020, consecuencia de ello múltiples países de la región implementaron un amplio sistema de restricciones para controlar la pandemia. A finales del mes de enero del presente año, se excedieron las 600.000 muertes por dicha enfermedad en Latinoamérica, a lo cual se suma el profundo costo social y económico que debimos, debemos y seguramente deberemos afrontar por más tiempo. Además, este 2021 comenzó con brotes y temores de nuevas variantes de la enfermedad, amenazando la esperanza de una pronta recuperación. Ante ello, la esperanza en las vacunas para COVID-19 aparece como una luz al final del túnel. A continuación, les invito a revisar las novedades del proceso de vacunación que se llevaron a cabo en el último mes en los países latinoamericanos:
Por Ma. de los Ángeles Zhingri Angamarca, Directora Local del Comité Permanente de Atención Integral en Salud (CPAIS) en ASOCEM-UCuenca.-
En menos de un año la rápida propagación de la nueva enfermedad por coronavirus (COVID-19) ha causado una crisis sin precedentes. En la actualidad la propagación mundial de SARS-CoV-2 ha desencadenado miles de mutaciones en la cepa original a un año del inicio de esta enfermedad. El Repositorio de datos COVID-19 del Centro de ciencia e ingeniería de sistemas (CSSE) de la Universidad Johns Hopkins, a fecha de 07 de febrero del 2021 ha registrado en Ecuador 259.000 casos, 220.000 recuperados y 15.013 muertes registradas por COVID-19, y en todo el mundo se ha registrado 107 millones de casos, 59,5 millones de casos de personas recuperados y 2,33 millones de muertes. En la actualidad a nivel mundial la mutación más prevalente es la D614G en la proteína S, la cual no está asociado al incremento de la mortalidad o a la gravedad clínica, pero es más transmisible entre los huéspedes y se asocia con una carga viral más alta. Ahora se ha demostrado que la sustitución D614G mejora la replicación viral en el tracto respiratorio y aumenta la susceptibilidad a la neutralización. En la actualidad, el virus SARS-CoV-2 tiene una tasa de mutación baja; sin embargo, a medida que avanza la pandemia, puede adquirir mutaciones con ventajas de aptitud y resistencia inmunológica y farmacológica como se explica a continuación.
Por Juan Sebastián Córdova L., Director Local del Comité Permanente de Evaluación y Desarrollo Científico (CPEDEC) en ASOCEM-UCuenca.-
Desde el inicio de la pandemia, inicios del 2020, las diferentes casas de conocimiento e investigación se vieron obligadas a cerrar sus puertas, y se vieron en la necesidad de migrar de las aulas a entornos virtuales. Este cambio nos llevo a someternos a un proceso acelerado de adaptación para así poder continuar con nuestras labores educativas. Pero, ¿qué sucedió con la investigación? ¿Cómo se llevaron a cabo los procesos de recolección de datos? Estas fueron y son unas de las interrogantes que los amantes de la ciencia se plantearon.
Autor: José Antonio Ochoa Guzmán. Miembro activo de ASOCEM-UCuenca.
La marihuana de uso medicinal ha sido aprobada para su uso en múltiples países, incluyendo Ecuador, dando altas expectativas a la comunidad de médicos y pacientes. Sin embargo, se han presentado numerosos estudios indicando perjuicios y beneficios (antes desconocidos), dejando en duda si de verdad existe suficiente evidencia para continuar con su uso.
El hipocampo fue denominado así por su parecido con el caballito de mar, es una estructura subcortical ubicada en la región medial del lóbulo temporal y forma parte del sistema límbico que está envuelto en nuestras respuestas comportamentales y emocionales. La principal función del hipocampo está relacionada con nuestra memoria, pues en esta estructura se concilia la memoria a largo plazo, sobre todo la memoria episódica (eventos específicos, situaciones o experiencias), se cree que el hipocampo consigue esto ya que está relacionado con la recompensa y castigo que sentimos, así logramos recordar ciertas experiencias buenas y malas.
El uso de la marihuana medicinal ha sido un tema que cada vez se escucha más. En Ecuador, a partir de las reformas del 21 de junio de 2020 al Código Orgánico Integral Penal (COIP), se legalizó el uso de marihuana medicinal bajo ciertas condiciones. Sin embargo, alrededor del mundo existen varios expertos que creen que aún falta evidencia sobre el riesgo-beneficio de esta sustancia y, por lo mismo, se han abstenido a prescribir o recetar esta droga.
Ilustración 1. Renderizado en 3D de una imagen SPEC en donde se compara la perfusión sanguínea del cerebro de pacientes que usan marihuana y controles. Se evidencia la hipoperfusión de un paciente de 18 años que usa marihuana de forma diaria a la derecha y una perfusión normal en pacientes sanos a la izquierda. Fuente: https://www.j-alz.com/content/new-study-shows-marijuana-users-have-low-blood-flow-brain
Durante estas dos últimas décadas se han llevado a cabo numerosos estudios en busca de diferentes alteraciones encefálicas en personas con uso crónico de marihuana. Llama la atención que múltiples estudios se centren en el hipocampo y, aun así, no todos obtienen los mismos resultados. Se han reportado cambios estructurales relacionados con la pérdida de volumen de áreas ricas en el receptor de cannabinoides CB1, como el hipocampo, la amígdala, la corteza prefrontal y el cerebelo [1–3]. Estos resultados contrastan con los de otros investigadores que no encontraron los mismos resultados, por ejemplo, en dos estudios longitudinales no encontraron cambios estructurales del hipocampo en general [4,5], pero uno sí encontró cambios en ciertas áreas específicas del hipocampo que se asocian a una mayor cantidad de receptores CB1 [5]. Hartberg et al. [6] estudiaron posibles cambios estructurales en la corteza de diferentes áreas del encéfalo, así como volúmenes subcorticales en pacientes diagnosticados con esquizofrenia o trastorno bipolar que usaban marihuana; en los pacientes que comenzaron a usar esta droga después de su diagnóstico no encontraron cambios estructurales en la corteza encefálica ni cambios en los volúmenes subcorticales incluyendo al hipocampo, pero sí en aquellos que comenzaron a usarla antes de la enfermedad.
Un estudio con un enfoque diferente fue llevado a cabo por Amen et al. [7] en donde buscaron cambios en la perfusión sanguínea de estructuras encefálicas en pacientes diagnosticados con Alzheimer que usaban marihuana en comparación a controles. Los interesantes resultados mostraron una hipoperfusión en los pacientes con uso de marihuana similar a la ilustración 1, y esto se evidenciaba sobre todo en el hipocampo (estructura clave en esta enfermedad). Esto es, sin duda, desmotivante para los pacientes con Alzheimer, pues algunos estudios mostraron que el THC (δ-9-tetrahidrocannabinol, la sustancia activa de la marihuana) estimula la eliminación de las placas tóxicas que se presentan en estructuras encefálicas en esta enfermedad al reducir la producción de β-amiloide.
Debido a la gran cantidad de estudios contradictorios, Calabrese et al. [8] proponen considerar los efectos de la marihuana bajo el fenómeno toxicológico conocido como hormesis (en dosis bajas se produce una estimulación y en dosis altas se produce una inhibición) debido a que, como mencionan, existe evidencia de que el THC puede promover (probado en ratones) o inhibir la neurogénesis del hipocampo en relación con la dosis. Mencionan, también, que el THC en altas concentraciones afecta la memoria y la cognición debido a la inhibición de transmisiones colinérgicas (posiblemente al limitar la recaptación de colina) en el sistema límbico y diferentes cortezas.
En contraparte a la toxicidad del THC, varios estudios han demostrado que el aumento de la concentración de CBD (cannabidiol) disminuye considerablemente los efectos producidos por el THC [1,8], sin embargo, no siempre se encuentra en correctas concentraciones y quizá sea más costosa su producción. Además, las largas abstinencias ofrecen una recuperación de los efectos negativos del THC [1].
Pero a la final, ¿afecta el consumo de marihuana a la memoria? Pues la mayoría de estudios apuntan a que sí, sobre todo durante el tiempo de intoxicación. Se piensa que el abuso de esta sustancia está asociado con una reducción del aprendizaje, flexibilidad mental y de la atención [9]. Aunque aún faltan estudios específicos enfocados en determinadas enfermedades y si en estas también se genera una falta de potenciación para consolidar la memoria a largo plazo, pues en individuos a los que se les extirpo el hipocampo, en procedimientos clínico-quirúrgicos, no se evidenció perdida de memorias pasadas, sino una falta de consolidación de nuevas memorias.
Si bien la marihuana de uso medicinal parece una gran solución para diferentes enfermedades, no existe aún la suficiente evidencia para liberar totalmente su uso. Por esto, muchos profesionales de la salud aún se abstienen a recetar esta droga, al menos hasta tener más evidencia de los riesgos que conlleva. Como la marihuana ya ha sido legalizada para uso medicinal en varios países y en diferentes estados de los mismos y el avance tecnológico y reducción de costos de diferentes técnicas de imagen como TEP (tomografía por emisión de positrones), SPECT (tomografía por emisión de fotón simple), iRM (imagen de resonancia magnética), entre otras, se estarán presentando nuevos estudios evidenciando riesgos y beneficios que no conocíamos.
BIBLIOGRAFÍA
1. Yücel M, Lorenzetti V, Suo C, Zalesky A, Fornito A, Takagi MJ, et al. Hippocampal harms, protection and recovery following regular cannabis use. Translational psychiatry [Internet]. 2016 [citado el 8 de enero de 2021];6(1):e710. Disponible en: https://doi.org/10.1038/tp.2015.201
2. Filbey FM, McQueeny T, Kadamangudi S, Bice C, Ketcherside A. Combined effects of marijuana and nicotine on memory performance and hippocampal volume. Behavioural Brain Research [Internet]. 2015 [citado el 8 de enero de 2021];293:46–53. https://doi.org/10.1016/j.bbr.2015.07.029
3. Demirakca T, Sartorius A, Ende G, Meyer N, Welzel H, Skopp G, et al.Diminished gray matter in the hippocampus of cannabis users: Possible protective effects of cannabidiol [Internet]. Drug and Alcohol Dependence. 2011 abril 1 [citado el 4 de enero de 2021];114(2–3):242–5. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.drugalcdep.2010.09.020
4. Koenders L, Lorenzetti V, de Haan L, Suo C, Vingerhoets WAM, van den Brink W, et al. Longitudinal study of hippocampal volumes in heavy cannabis users. Journal of Psychopharmacology [Internet]. 2017 [citado el 8 de enero de 2021];31(8):1027–34. Disponible en: https://doi.org/10.1177/0269881117718380
5. Garimella A, Rajguru S, Singla UK, Alluri V. Marijuana and the hippocampus: A longitudinal study on the effects of marijuana on hippocampal subfields [Internet]. Progress in Neuro-Psychopharmacology and Biological Psychiatry. 2020 [citado el 8 de enero de 2021];101. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.pnpbp.2020.109897
6. Hartberg CB, Lange EH, Lagerberg TV, Haukvik UK, Andreassen OA, Melle I, et al. Cortical thickness, cortical surface area and subcortical volumes in schizophrenia and bipolar disorder patients with cannabis use [Internet]. European Neuropsychopharmacology. 2018 [citado el 8 de enero de 2021];28(1):37– 47. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.euroneuro.2017.11.019
7. Amen DG, Darmal B, Raji CA, Bao W, Jorandby L, Meysami S, et al. Discriminative properties of hippocampal hypoperfusion in marijuana users compared to healthy controls: implications for marijuana administration in Alzheimer’s dementia [Internet]. Journal of Alzheimer’s Disease. 2017 [citado el 8 de enero de 2021];56(1):261–73. Disponible en: https://doi.org/10.3233/JAD160833
8. Calabrese EJ, Rubio-Casillas A. Biphasic effects of THC in memory and cognition. European Journal of Clinical Investigation [Internet]. 2018 [citado el 8 de enero de 2021];48(5):e12920. Disponible en: https://doi.org/10.1111/eci.12920
9. Lundqvist T. Cognitive consequences of cannabis use: Comparison with abuse of stimulants and heroin with regard to attention, memory and executive functions. Pharmacology Biochemistry and Behavior [Internet]. 2005 [citado 8 enero 2021];81(2):319–330. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.pbb.2005.02.017
Por Lilian Carmela Loja Sagbay, Miembro Activo en ASOCEM-UCuenca.-
Investigadores de la Universidad de Cuenca realizaron un estudio de seroprevalencia de en todo el cantón. El trabajo está dirigido por el docente universitario, Dr. David Acurio. Se analizó una muestra de 2476 hogares, escogidos al azar, en representación de las parroquias rurales y urbanas de Cuenca, de todos los grupos de edad.
Por Estefanía Cambizaca L., Miembro Activo en ASOCEM-UCuenca.-
Cuenca busca convertirse en la primera ciudad cardioprotegida del país mediante la implementación de 11 desfibriladores automáticos externos (DEA) en diferentes espacios públicos como parques o centros de abastos.
Tras la colocación del primer desfibrilador automático externo en el Parque de la Madre, Pedro Palacios, alcalde de la ciudad, expresó que el principal objetivo de este proyecto es reducir el número de muertes súbitas cardiacas; además, hizo un llamado de atención a la ciudadanía a tomar conciencia sobre la importancia de preservar la salud cardiovascular.
En Cuenca se conmemoró el Día Mundial del Corazón a través de la implementación de desfibriladores automáticos. Fuente: Diario el Universo.
El DEA es un dispositivo que a través de sensores examina el ritmo cardíaco para determinar si es necesario proporcionar una descarga a una persona en paro cardíaco. Aunque se recomienda que la mayor parte de la población se capacite en reanimación cardiopulmonar (RCP) y en el uso de un DEA, estos aparatos están diseñados para guiarlo en el proceso, incluso si no se ha recibido capacitación. Inicialmente los equipos sólo serán manejados por servidores públicos que han sido capacitados para su uso, pero el objetivo es que la población en general pueda ocuparlo en situaciones de emergencia.
Algunos de los consejos para el cuidado del corazón y prevención de accidentes cardiovasculares emitidos por la Sociedad Ecuatoriana de Cardiología son: 1) Evitar el sedentarismo, realice ejercicio al menos 30 minutos al día; 2) Asistir a controles de la Presión Arterial de forma periódica; 3) Mantener una dieta y peso adecuado; 4) Evitar o disminuir el consumo de tabaco; 5) Controlar el nivel de glucosa en sangre y; 6) Considerar el mantenimiento de la salud mental y manejo del estrés.
El primer desfibrilador externo está colocado junto al planetario de la ciudad. Cortesía Municipio de Cuenca.Miembros de la Sociedad Ecuatoriana de Cardiología Núcleo del Azuay. Cortesía.