El cerebro en los videojuegos

En las últimas décadas las personas han generado varias posturas en torno a los videojuegos cuestionando si son beneficiosos o perjudiciales para el cerebro. Sin embargo, investigaciones como la de la neurocientífica Daphne Bavelier ponen en evidencia que los videojuegos de acción pueden producir efectos positivos, tal como el mejoramiento en la atención visual, concentración de una tarea específica o un pensamiento de multitarea (1).

Con la aplicación de las técnicas de las neurociencias se puede comprender de mejor manera sobre las habilidades cognitivas que desarrolla un gamer; la coordinación mano- ojo, tiempo de reacción, visualización espacial, atención visoespacial, anticipación visual, estrategias de búsqueda visual, atención endógena y exógena (2). Así también, es importante señalar que los videojuegos son actividades ampliamente emocionales, por tanto, la relación directa entre varios estímulos auditivos y visuales producen un aumento de la adrenalina durante el juego, lo cual hace que los individuos lleguen a tener un aprendizaje significativo.

Ahora, ¿qué sucede en el sistema nervioso con los videojuegos?

Al jugar no solo cambia la manera de relacionarnos con la realidad que nos rodea, sino también la configuración del sistema nervioso (SN). Las principales regiones cerebrales que han manifestado cambios son las siguientes:

  • Red fronto- parietal: Asignación de recursos, control atencional voluntario (top down)
  • Corteza cingulada anterior: atención selectiva y dividida
  • Corteza prefrontal ventromedial: asignación de recursos top down
  • Corteza entorrinal: orientación espacial
  • Hipocampo derecho: representación, manipulación mental de los objetos, orientación y memoria espacial
  • Red occipito- parietal: rendimiento visomotor
  • Corteza prefrontal dorsolateral: reclutamiento de tareas exigentes y funciones ejecutivas
  • Corteza orbitofrontal: memoria de trabajo.

De esta manera, se evidencia que los videojuegos de forma general mejoran la capacidad cognitiva (4).

Otras investigaciones como la de Cognitive NeuroLab de los estudios de ciencias de la salud de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) exponen que al estimular las regiones de la corteza prefrontal permite una mejora en la memoria de trabajo. Al poseer este tipo de retentiva es fundamental para los procesos de toma de decisiones y planificaciones (5).  De igual manera, en los escáneres cerebrales indica un aumento en la velocidad de procesamiento de información en los jugadores permitiendo poseer una mayor carga de trabajo cognitivo y esto a su vez mejora la capacidad multitarea, agilidad de reacción en situaciones bajo presión.

Por otro lado, los videojuegos son un potencial para producir adicción a causa de su característica de recompensa, es decir, los aspectos sociales del juego suelen ser un reforzador muy potente (3). Asimismo, dentro de las estructuras cerebrales existen áreas implicadas en el sistema de recompensa que pueden estar alteradas de forma similar a las otras adicciones.

En conclusión, si bien es cierto que los videojuegos pueden ser un potencial para llegar a una adicción, sin embargo, numerosas investigaciones han demostrado que el uso de estos tipos de juegos puede tener cambios significativos a nivel cerebral de forma positiva, como el potenciar ciertas habilidades cognitivas de un individuo.

Autora: Viviana Jarro Pandi

Bibliografía

Carvajal, D. (2014). El papel de los videojuegos en el desarrollo cognitivo. ResearchGate 1(2), 2-11.

Crespo, V., y Legeren, B. (2015). Neurogaming: El papel de la neurociencia en la industria del videojuego. Avanca/Cinema, 1 (1), 28-33.

Navarro, R. (2021). Siete formas en las que impactan los videojuegos en tu cerebro (y casi todas en positivo). La vanguardia. https://www.lavanguardia.com/tecnologia/20210515/7455348/videojuegos-entender-cerebro.html

Redolar, D. (2020). Efectos cerebrales de los videojuegos: ¿Nos convierten en zombis o en superhéroes?. The conversation. https://theconversation.com/efectos-cerebrales-de-los-videojuegos-nos-convierten-en-zombis-o-en-superheroes-135457#:~:text=En%20este%20sentido%2C%20se%20ha,el%20control%20de%20esta%20capacidad.

Sánchez, A. (2017). Jugar a videojuegos cambia el cerebro. UOC. https://www.uoc.edu/portal/es/news/actualitat/2017/173-videojuegos-cerebro.html

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