La muerte súbita cardíaca (MSC) en la actividad física es un evento infrecuente pero devastador. En la mayoría de casos las victimas son jóvenes y aparentemente sanas, y aunque estas muertes puedan parecer inexplicables, gran parte de ellos albergan enfermedades cardiovasculares subyacentes no diagnosticadas previamente.
Los episodios de MSC en deportistas se deben a arritmias malignas, generalmente taquicardia ventricular (TV) sostenida o fibrilación ventricular (FV).

En personas con trastornos cardíacos como miocardiopatía hipertrófica o miocardiopatía arritmogénica, la actividad física puede aumentar la probabilidad de TV o FV de dos maneras:
• En personas con miocardiopatía arritmogénica hereditaria, el entrenamiento físico prolongado puede inducir cambios en la estructura cardíaca (fibrosis intersticial, alteración de la arquitectura miocárdica normal, dilatación del ventrículo derecho e izquierdo) lo cual crea un patrón arritmogénico patológico.
• Las demandas fisiológicas inmediatas del ejercicio intenso (sobrecarga hemodinámica, liberación de catecolaminas, desequilibrio electrolítico) desencadenan arritmias malignas en individuos susceptibles con anomalías cardíacas subyacentes.
Las actividades recreativas que implican ejercicio físico pueden ser tan intensas como los deportes de competición, por esa razón es importante que las personas con enfermedades cardiovasculares asociadas a la MSC tengan ciertas limitaciones a estas actividades. A pesar de que la incidencia de MSC parece mas elevada en atletas de alto rendimiento que en atletas recreativos o amateurs, el numero total de MSC es mayor en los atletas amateurs, ya que existe una gran cantidad de personas que realizan actividades recreativas.
En pacientes con trastornos genéticos conocidos que puedan predisponer a la MSC (miocardiopatía hipertrófica, miocardiopatía arritmogénica del ventrículo derecho o izquierdo, síndrome de Marfan, síndrome de QT largo) se debe evitar el ejercicio físico con las siguientes características:
| Esfuerzo de «ráfaga», que implica una aceleración y desaceleración rápidas (sprints, baloncesto, tenis y fútbol). Se prefieren las actividades con un gasto de energía estable (trotar, ciclismo en terreno llano y natacion). |
| Condiciones ambientales extremas (temperatura, humedad y altitud) que afectan el volumen sanguíneo y los electrolitos. |

INCIDENCIA DE MUERTE CARDÍACA SÚBITA
La MSC es una de las principales causas médicas de muerte en deportistas, aunque su incidencia exacta sigue siendo controvertida.
La incidencia general de entre 1:50.000 y 1:100.000 por año en atletas jóvenes es una estimación razonable basada en la información existente de una cohorte retrospectiva y estudios prospectivos observacionales y transversales. Esta tasa es notablemente más alta en los adultos mayores, que es de 1:7.000 atletas adultos sanos por año.
Utilizando la base de datos de paros cardíacos del Rescue Registry, que posee datos de todos los paros cardíacos súbitos extrahospitalarios (PCS) atendidos por paramédicos en la provincia de Ontario – Canadá, los investigadores revisaron retrospectivamente la incidencia de MSC entre 2009 y 2014 entre un estimado de 350.000 atletas de competición de 12 a 45 años (en total 2,1 millones de deportistas-años)
Entre los 3.825 PCS extrahospitalarios que se presume que son de naturaleza cardíaca que ocurrieron durante los seis años, 74 fueron identificados como ocurridos durante o despues de una hora de actividades deportivas (16 durante deportes competitivos, 58 durante deportes recreativos). Aunque la tasa general de MSC en los atletas fue de 0,76 por cada 100.000 deportistas, el 44 por ciento sobrevivió hasta el alta hospitalaria, lo que llevó a una tasa global de MSC de 0,42 por cada 100.000 deportistas.
La tasa de incidencia fue algo más alta entre los atletas de 12 a 17 años (tasa de MSC = 1,17 por 100.000 deportistas; tasa de MSC = 0,65 por 100.000 deportistas) pero aún más baja que las estimaciones anteriores de MSC de 1:50.000 deportistas por año.
En un estudio que examinó la MSC en 215.413 corredores de maratón que participaron en maratones durante un período de 19 años, se observaron los siguientes hallazgos:
| La MSC ocurrió en cuatro personas durante o inmediatamente después del maratón, una incidencia de aproximadamente 1 en 50.000. |
| Ninguno de los cuatro sujetos tenía síntomas cardíacos previos. |
| Dos de los cuatro habían completado varios maratones anteriores. |
| 3 de cada 4 tenían enfermedad de las arterias coronarias en la autopsia, aunque ninguno había tenido un infarto previo. |

Un estudio publicado en la Revista Española de Cardiología (REC) señala que la muerte súbita en el deporte ocurre en un 96% de los casos en deportistas recreativos. Entre los que practicaban ciclismo y maratones, la cardiopatía isquémica fue la causa de la muerte en el 74 y el 60% de los casos. En el fútbol, la cardiopatía isquémica también es la primera causa de muerte (43%), seguida por las enfermedades del miocardio (37%).
Los factores de riesgo fueron más frecuentes en el ciclismo que en las maratones y el fútbol. También destaca que el índice de masa corporal fue más alto entre los que practicaban ciclismo.
PREVENCIÓN
La primera medida para intentar disminuir la incidencia de MSC es mediante un reconocimiento médico pre-participación deportiva, con esta iniciativa se puede detectar causas que pueden provocar estos eventos fatales. Aún así, es imposible prevenir las muertes súbitas, por lo que es imprescindible que con el tiempo sean más las personas que estén formadas en reanimación cardiopulmonar básica para saber actuar ante estos terribles acontecimientos.
Otra medida para disminuir la muerte súbita, en especial en deportistas veteranos, es haber realizado actividad física regular desde edades tempranas, ya que de esta forma se controla los factores de riesgo cardiovascular, como la hipertensión, el colesterol, la diabetes y la obesidad que en definitiva son los que aumentan la posibilidad de presentar cardiopatía isquémica
Otras medidas lógicas sería prepararse progresivamente para el tipo de deporte que se quiera realizar, alimentarse adecuadamente y evitar los hábitos tóxicos.
El balance entre los riesgos y beneficios de las actividades recreativas depende de varios factores, como el nivel de condición física al comenzar, la naturaleza e intensidad de la actividad, la presencia de enfermedad cardíaca y el beneficio psicológico y físico del ejercicio físico. A pesar de que existen excepciones, en la mayoría de las personas, los beneficios generales del ejercicio regular superan ampliamente los riesgos.

Referencias bibliográficas:
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- López C. Muerte súbita en el deporte – Fundación Española del Corazón [Internet]. Fundaciondelcorazon.com. 2021 [citado el 7 de noviembre de 2021]. Disponible en: https://fundaciondelcorazon.com/ejercicio/prevencion/3164-muerte-subita-en-el-deporte.html#:~:text=La%20muerte%20s%C3%BAbita%20en%20el,aparente% 20buen% 20estado% 20de% 20salud.
- Morentin B, Suárez-Mier M, Monzó A, Ballesteros J, Molina P, Lucena J. Muerte súbita relacionada con la actividad deportiva en España. Estudio poblacional multicéntrico forense de 288 casos. Revista Española de Cardiología. 2021;74(3):225-232.
- Bayés de Luna A, Elosua R. Muerte súbita. Revista Española de Cardiología. 2018;65(11):1039-1052.
Excelente información.
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