El Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) o Stein Leventhal es uno de los desórdenes endocrinos más comunes que afecta a mujeres en edad reproductiva. Se calcula que su prevalencia oscila entre 6 y 15% de la población femenina (1).
Existen varios criterios que se consideran a la hora de realizar un diagnóstico, los criterios de Rotterdam estipulados desde el año 2003 son los más usados en las unidades de ginecología, dentro de este se diagnostica SOP si se presentan al menos dos de los siguientes síntomas (1) (2):
- Hiperandrogenismo.
- Oligo/anovulación que se presenta con ciclos irregular o amenorrea.
- 12 o más quistes en un ovario y/u volumen ovárico mayor a 10ml.
Siguiendo línea de los criterios de Rotterdam este síndrome presenta cuatro fenotipos (2):
- Clásico, caracterizado: por hiperandrogenismo, desordenes en la ovulación y diagnóstico de quistes mediante ultrasonido.
- Hiperandrogenismo, desordenes en la ovulación, pero ovarios normales detectado mediante ultrasonido.
- Hiperandrogenismo, con diagnóstico de ovarios poliquísticos por ultrasonido, pero sin desordenes en la ovulación.
- Desordenes ovulatorios, ovarios poliquísticos detectados por ultrasonido, pero sin evidencia de hiperandrogenismo.
Los defectos a nivel de las células ováricas son una de las causas subyacentes de SOP, ya que como resultado de estas alteraciones se presenta una síntesis excesiva de andrógenos que a la vez incide en la presentación de varios síntomas clínicos como acné, alopecia androgénica, etc. Entre otras posibles causas se cita desordenes a nivel del eje hipotálamo hipofisiario que incide en la estimulación de las células de la teca productoras de andrógenos, disminución de los niveles de la hormona folículo estimulante (FSH), resistencia a la insulina, disfunción a nivel de las células beta del páncreas y obesidad (2) (3).
Dentro de las complicaciones más comunes relacionadas al síndrome de ovarios poliquísticos se encuentran las alteraciones menstruales, infertilidad, obesidad abdominal y diabetes tipo II. Además, estudios recientes relacionan al SOP con desordenes mentales como depresión, anorexia, bulimia y trastorno bipolar (2).

Otro estudio realizado en México, sugiere un menor rendimiento cognitivo en pacientes que padecen de este síndrome. El estudio constó de una muestra por conveniencia de 10 pacientes, el principal criterio de inclusión fue el previo diagnóstico de SOP, rango de edad entre 15.5 a 26.1 años, con un promedio de escolaridad de entre 12 a 16 años, mientras que se excluyeron a pacientes con tratamiento previo, embarazo u otra alteración a nivel hormonal como hipo o hipertiroidismo. El grupo de control cumplió con datos similares a las variables sociodemográficas, un rango de edad de 16.3 a 26.2 años, escolaridad entre 16.3 años. En cuanto a los instrumentos se utilizó la Escala de Wechsler de inteligencia para adultos (WAIS), que considera cuatro escalas índices: Compresión Verbal (ICV), Organización de percepción (OIP), Memoria de Trabajo (IMT) y Velocidad de procesamiento (IVP). Para la evaluación del lenguaje y funciones ejecutivas se utilizó la Escala de Fluidez verbal semántica y fonológica de la batería NEUROPSI Atención y memoria. Además, es importante mencionar que se realizaron pruebas sanguíneas que incluyó análisis de hormona luteinizante (LH), hormona folículo estimulante (FSH), estradiol, progesterona, prolactina, testosterona, testosterona libre, glucosa, TSH, T3, T4, 17-hidroxiprogesterona y prolactina (4).
En el análisis se evidenció que los dos grupos obtuvieron puntuaciones de coeficiente intelectual en un rango normal (igual o mayor a 90), sin embargo, las participantes con SOP presentaron puntajes inferiores sobre todo en comprensión verbal, memoria de trabajo considerada en la escala de WAIS y la fluidez verbal semántica en la escala de NEUROPSI en comparación con el grupo con control (4).
No obstante, el estudio realizado no presenta un tamaño muestral considerable, por lo que se sugiere un mayor número de estudios que evalúen las variables trabajadas en el estudio mencionado.

Referencias biblliográficas:
1. Aversa A, La Vignera S, Rago R, Gambineri A, Nappi RE, Calogero AE, et al. Fundamental concepts and novel aspects of polycystic ovarian syndrome: Expert consensus resolutions. Front Endocrinol (Lausanne) [Internet]. 2020 [citado 3 de julio de 2021];11. Disponible en: http://dx.doi.org/10.3389/fendo.2020.00516
2. Bednarska S, Siejka B-F A. The pathogenesis and treatment of polycystic ovary syndrome: What’s new? Adv Clin Exp Med [Internet]. 2017 [citado 3 de julio de 2021];26(2):359-67. Disponible en: http://dx.doi.org/10.17219/acem/59380
3. Zhang J, Bao Y, Zhou X, Zheng L. Polycystic ovary syndrome and mitochondrial dysfunction. Reprod Biol Endocrinol [Internet]. 16 de agosto de 2019 [citado 3 de julio de 2021];17(1). Disponible en: http://dx.doi.org/10.1186/s12958-019-0509-4
4. Sara H, Yolanda del R-P. Rendimiento cognitivo en mujeres con síndrome de ovario poliquístico: un estudio piloto. CES Psicol [Internet]. 2019;12(2). Disponible en: https://doi.org/10.21615/cesp.12.2.4