
Mariluz Khalifé
Master of Arts in Music Therapy en New York University.
Master of Arts en Pedagogía del Piano e Interpretación.
Coach Ontológico Empresarial en Newfield Consulting.
Licenciada en Comunicación Social en Universidad Central de Venezuela.
“Descubrí la musicoterapia como un medio para ayudarme a leer partituras musicales, puedo asegurar que solo con este proceso experimenté la verdadera esencia de las melodías, la transcendencia y el inmenso alcance de transformación que tienen las personas que la descubren también.”

Fabricio Vásquez de la Bandera
Psicólogo Clínico en Universidad Católica del Ecuador.
Master en Musicoterapia en Universidad Católica de Valencia.
Especialista en Musicoterapia Modelo Benenzon.
Músico y Compositor.
“En la musicoterapia me defino como un improvisador nato, esto no significa hacer cualquier cosa, debemos saber que se debe hacer, dedico mi tiempo a tratar a pacientes con parálisis cerebral y autismo, además de ser educador.”
¿Qué es la musicoterapia y en qué consiste?
La musicoterapia es la utilización de la música y de todos los elementos donde encontramos el sonido, el ritmo (ligado a nuestra parte instintiva), melodías (parte emocional) y armonías (parte intelectual), dentro de ese contexto podemos escoger que vamos a trabajar con el paciente dependiendo de sus necesidades y objetivos, no puede ser trabajada por cualquier persona, sino por un musicoterapeuta calificado.
La música no es aséptica, es decir, a algunas personas les puede gustar ciertos géneros musicales y a otras personas les puede causar daño, es por esto que se debe realizar una historia musical, lo que sería equivalente a una historia clínica: que música escucha, cuál no le gusta. Por ejemplo, la música clásica no necesariamente se utiliza en musicoterapia, depende de la persona, ya que esto facilita la comunicación y permitirá satisfacer las necesidades del paciente.
Trata de desarrollar, restaurar o potenciar las funciones del individuo, para luego tener una integración intrapersonal e interpersonal, donde el objetivo principal es mejorar la calidad de vida de la persona que desea trabajar con la musicoterapia. El contenido terapéutico es fundamental porque implica constancia y perseverancia en el tiempo, además de un ambiente que pueda producir bienestar y lograr los objetivos planteados.
Es diferente ser músico a ser musicoterapeuta.
¿A quién está dirigida?
Las personas que pueden beneficiarse de la musicoterapia son todos, cada panorama es completamente distinto según la historia del paciente y sus necesidades. Se ha utilizado los sonidos, ritmos y melodías en mundos incomparables, tan amplios como la gama de los seres humanos. Puede usarse desde antes de la gestación, mujeres embarazadas, hasta el acompañamiento del buen morir, lo que se conoce como cuidados paliativos, se utiliza para personas con distintos tipos de discapacidad, dolencias, enfermedades, también como una forma de indagación, una vida de autoconocimiento.
La música es sin duda un derecho humano, no es inherente, es parte de nosotros, todos tenemos un ritmo específico, está allí, el acceder a nuestro mundo musical, nos disponemos a darle paso a beneficios para nuestra salud, pero no muchas personas se acercan o hacen el trabajo que requiere para obtener los beneficios de la musicoterapia.
Algo que destaco es la integridad como individuo, puedo plasmar esto con un claro ejemplo en la medicina occidental: Cuando una persona que tiene una dolencia cardíaca determinada llega un momento en el que para el sistema de salud esa persona es un enfermo cardiaco común. Se pierde y difumina su identidad pasando esa persona a un segundo plano, pero los testimonios indican que cuando empiezan a trabajar con la musicoterapia recobran su integridad. Es decir, no es un enfermo cardiaco sino que es una persona que tiene una determinada dolencia pero la parte humana es importante en el contexto de estas terapias del arte.
Contexto de la musicoterapia en el ecuador.
En Ecuador es arduo el trabajo aún, no es que no hay musicoterapeutas, es que no hay la difusión, y el sistema de salud no ha permitido el trabajo del musicoterapeuta por desconocimiento y porque no le interesa ver otros campos, lastimosamente no somos primer mundo como en España donde solicitan 5 musicoterapeutas por cada 100 personas en cada hospital.
Cuando tuve la oportunidad de estudiar en España y planeaba ir con beca comentaron “para que vaya a estudiar eso si no sirve”, no saben de qué se trata y ya me daban un juicio de valor. Sin embargo, hay gente a la que le encanta, como en nuestra asociación, nos conocemos todos, doy gracias a la vida porque tuve la oportunidad de entrar a la universidad a enseñar y he empezado a crecer el interés por la musicoterapia, es un espacio donde se permite la investigación. Lastimosamente en Ecuador por el ambiente burocrático en el sistema de salud no hay la posibilidad de que el musicoterapeuta sea reconocida.
Percepción de las personas sobre la musico terapia.
He tenido pacientes que acceden trabajar con la musicoterapia, empiezan a decir “bueno que música me va a poner para dormir”, hay que luchar contra estos estigmas o con la idea de qué tipo de música desarrolla la inteligencia. No se trata de llegar a tener un recetario de piezas musicales, la música es mágica, pero depende de cada individuo, por eso es importante evaluar de manera íntegra a la persona.
Experiencias gratificantes como musicoterapeutas.
Hace ocho años y medio trabajé con una señora, diseñadora de interiores, muy exitosa la cual tuvo un infarto cerebrovascular y perdió la memoria, me contactaron sin conocer de la musicoterapia y con cierto desconocimiento me dijeron que “para que se distraiga”; pero lo cierto es que a través del trabajo que realicé, la señora recuperó el habla. Creamos canciones y a través de esas melodías pudo volver a hablar, sentí en ese instante que la música era una alfombra que le dio el sustento para volver a adquirir el vocabulario y la memoria. Poco a poco se iba quitando la canción, pero quedaba el conocimiento, algo que con terapia de lenguaje no lo había logrado. A veces te sorprende de cuan efectivo y transformador es para la vida de las personas.
Trabajé musicoterapia en niños con autismo, pensé que sería un proceso con tres o 4 cuatro niños, pero llegaron cuarenta, en la sala había gritos y llanto, pero en la musicoterapia no necesariamente utilizamos música, todo puede servir. El trabajo en estos niños abarca varios recursos como el sonido del agua que era importante por teorías ya descritas en investigación, lo usamos y en este momento todos los niños se acercaron, todo paso del caos a una cuestión angelical.
Fue como volver al lugar más importante: al vientre de la madre, sentí el nexo que tiene una mamá con su hijo, ellos no sabían cómo trabajar esas cosas, es otro mundo ver la emoción de los papás, es pasar al menos una hora en ese estado de tranquilidad donde pudieron reconocerse el uno al otro las virtudes que tienen y no solo verle como un paciente sino como un individuo con otras necesidades, eso fue una de las experiencias más lindas que me ha pasado como musicoterapeuta.
¿Qué es lo que les motiva?
Siento que soy afortunada, porque todos los días trabajo con las potencialidades creativas de las personas, en un mundo que suceden millones de cosas, mi trabajo todos los días es luchar por lo que sí se puede, mostrar a la gente sus verdaderas capacidades, que siempre hay una posibilidad a pesar del cuadro más complicado, siempre se puede, todo esto lo confirmo todos los días mediante mi labor y eso me alegra el corazón.
En mi caso la motivación es muy personal, tuve una época donde terminé en el psiquiatra por leer a Nietzsche, era muy joven y con ganas de leer todo, pero no estaba preparado, después de este proceso leí a Arthur Schopenhauer y un apartado que hablaba sobre las artes (primeras artes). Yo estaba con la necesidad de encontrar algo sobre la música.
El autor indicaba que “no hablaría de la música porque esta tiene otra función, más allá del arte la música es complicada definirla, haré otro apartado sobre la música”, el cual nunca encontré, y quise explorar eso que él no encontró, entonces puede ser que me equivoque, pero creo que estoy buscando ese capítulo que le faltó a Schopenhauer y ver los resultados después de todo un camino.
Mensaje para finalizar.
Invito a todas las personas a acercarse e indagar en su mundo, verse a sí mismos como seres creativos y mucho más ricos que lo que a primera vista pudieran pensar sobre sí mismos, todos tenemos la música por dentro, aproximarse a ese mundo sonoro personal es cambiar de dirección, porque se puede encontrar muchas potencialidades y la fuerza que a veces la gente no sabe que tiene.
Mi consejo es que experimenten con la música, que vivan con ella, la entiendan y traten de revisar lo que están escuchando, mediten que están haciendo en sus vidas, y a los médicos les recomiendo que experimenten la fisiología con la música, pongan punk toquen su corazón y sientan como este late, escuchen Luis Miguel y sientan como va al ritmo, distínganla y ustedes mismo abran la posibilidad a la música para que entre a ese contexto de la salud también.