
El viernes pasado, 15 de enero, la Universidad de Cuenca encaró la jornada de votaciones para elegir a las primeras autoridades de la institución. Este año el proceso electoral estuvo sujeto a dos factores que, sin duda, impactaron en su desarrollo: el acechante riesgo sanitario por el COVID-19 y el reciente logro de los estudiantes universitarios, cuyo voto ahora equivale al 50% del de los docentes e investigadores.
Tras la emisión de los resultados por parte del tribunal electoral, quedó claro que la mayoría de votantes se decantó por buscar un cambio. ¿Qué lo motivó? Una de las críticas más duras que ha recibido la actual administración, es la falta de autonomía entre los miembros del Consejo Universitario y el irrespeto a la democracia en la designación de las máximas autoridades de cada facultad.
A las puertas de una segunda vuelta, en la que las dos listas más votadas se presentarán con el precedente de un porcentaje de apoyo prácticamente equiparable, la atención está puesta sobre el 26% de electores que deberá replantear su voto. Y, ¿qué se espera? La propuesta de cambio cuenta con un atractivo extra: el de proponer que sea una mujer quien esté al frente de la universidad, por primera vez en su historia. Forum manejó con inteligencia la campaña en redes, buscando alinearse con las tendencias juveniles. Aunque, uno de sus últimos movimientos no fue del todo bien recibido. El envío de material promocional a los números telefónicos personales, dejó en el ambiente una sensación de intrusión en la privacidad.
Por otra parte, el reto frente a la toma de medidas de bioseguridad se asumió de manera bastante adecuada dentro de los recintos electorales. En general, el sufragio tuvo lugar de forma fluida. Pero no se contó con las aglomeraciones suscitadas en el exterior, sobre todo en horas de la mañana. Y este no fue el único aspecto de la organización que generó inconformidad. La preocupación de los estudiantes que residen fuera de la provincia fue grande, por la necesidad de movilizarse hasta la ciudad de Cuenca y ejercer su derecho al voto. Para muchos, significó exponerse a contagios en el transporte público y sitios de alimentación.
Quienes tomaron la decisión de no viajar, aún se hallan en la incertidumbre de conocer si su situación particular merecerá o no una justificación. Probablemente este último punto podría mejorarse si se ofrecen alternativas y se establecen canales de comunicación por medios oficiales, que informen claramente sobre los procesos a seguir en estos casos y la aplicabilidad de las sanciones.
La segunda vuelta deberá prepararse en un período de tiempo corto. Aun así, es importante que se mejore lo que la experiencia indica que estuvo mal. Hacer uso de nuestro poder en las urnas exige de nosotros omitir temas superfluos, orientados al descrédito o al fanatismo; y centrarnos en construir nuestro propio criterio como principales actores de la Academia. ¡Que sea un voto inteligente y meditado!
Fuente:
Universidad de Cuenca. Informe del Tribunal Electoral, Ing. Jorge Campoverde tras la finalización del proceso electoral en la U. [Internet] 2021 [citado 18 enero de 2021]. Disponible en: https://www.facebook.com/130917710315080/posts/4863651103708360/?vh=e&d=n