MARIHUANA E HIPOCAMPO: TE PRESENTAMOS ALGO DE EVIDENCIA. PUBLICACIÓN COLABORATIVA CON ASOCEM-UCUENCA

Autor: José Antonio Ochoa Guzmán. Miembro activo de ASOCEM-UCuenca.

La marihuana de uso medicinal ha sido aprobada para su uso en múltiples países, incluyendo Ecuador, dando altas expectativas a la comunidad de médicos y pacientes. Sin embargo, se han presentado numerosos estudios indicando perjuicios y beneficios (antes desconocidos), dejando en duda si de verdad existe suficiente evidencia para continuar con su uso.

El hipocampo fue denominado así por su parecido con el caballito de mar, es una estructura subcortical ubicada en la región medial del lóbulo temporal y forma parte del sistema límbico que está envuelto en nuestras respuestas comportamentales y emocionales. La principal función del hipocampo está relacionada con nuestra memoria, pues en esta estructura se concilia la memoria a largo plazo, sobre todo la memoria episódica (eventos específicos, situaciones o experiencias), se cree que el hipocampo consigue esto ya que está relacionado con la recompensa y castigo que sentimos, así logramos recordar ciertas experiencias buenas y malas.

El uso de la marihuana medicinal ha sido un tema que cada vez se escucha más. En Ecuador, a partir de las reformas del 21 de junio de 2020 al Código Orgánico Integral Penal (COIP), se legalizó el uso de marihuana medicinal bajo ciertas condiciones. Sin embargo, alrededor del mundo existen varios expertos que creen que aún falta evidencia sobre el riesgo-beneficio de esta sustancia y, por lo mismo, se han abstenido a prescribir o recetar esta droga.

Ilustración 1. Renderizado en 3D de una imagen SPEC en donde se compara la perfusión sanguínea del cerebro de pacientes que usan marihuana y controles. Se evidencia la hipoperfusión de un paciente de 18 años que usa marihuana de forma diaria a la derecha y una perfusión normal en pacientes sanos a la izquierda. Fuente: https://www.j-alz.com/content/new-study-shows-marijuana-users-have-low-blood-flow-brain

Durante estas dos últimas décadas se han llevado a cabo numerosos estudios en busca de diferentes alteraciones encefálicas en personas con uso crónico de marihuana. Llama la atención que múltiples estudios se centren en el hipocampo y, aun así, no todos obtienen los mismos resultados. Se han reportado cambios estructurales relacionados con la pérdida de volumen de áreas ricas en el receptor de cannabinoides CB1, como el hipocampo, la amígdala, la corteza prefrontal y el cerebelo [1–3]. Estos resultados contrastan con los de otros investigadores que no encontraron los mismos resultados, por ejemplo, en dos estudios longitudinales no encontraron cambios estructurales del hipocampo en general [4,5], pero uno sí encontró cambios en ciertas áreas específicas del hipocampo que se asocian a una mayor cantidad de receptores CB1 [5]. Hartberg et al. [6] estudiaron posibles cambios estructurales en la corteza de diferentes áreas del encéfalo, así como volúmenes subcorticales en pacientes diagnosticados con esquizofrenia o trastorno bipolar que usaban marihuana; en los pacientes que comenzaron a usar esta droga después de su diagnóstico no encontraron cambios estructurales en la corteza encefálica ni cambios en los volúmenes subcorticales incluyendo al hipocampo, pero sí en aquellos que comenzaron a usarla antes de la enfermedad.

Un estudio con un enfoque diferente fue llevado a cabo por Amen et al. [7] en donde buscaron cambios en la perfusión sanguínea de estructuras encefálicas en pacientes diagnosticados con Alzheimer que usaban marihuana en comparación a controles. Los interesantes resultados mostraron una hipoperfusión en los pacientes con uso de marihuana similar a la ilustración 1, y esto se evidenciaba sobre todo en el hipocampo (estructura clave en esta enfermedad). Esto es, sin duda, desmotivante para los pacientes con Alzheimer, pues algunos estudios mostraron que el THC (δ-9-tetrahidrocannabinol, la sustancia activa de la marihuana) estimula la eliminación de las placas tóxicas que se presentan en estructuras encefálicas en esta enfermedad al reducir la producción de β-amiloide.

Debido a la gran cantidad de estudios contradictorios, Calabrese et al. [8] proponen considerar los efectos de la marihuana bajo el fenómeno toxicológico conocido como hormesis (en dosis bajas se produce una estimulación y en dosis altas se produce una inhibición) debido a que, como mencionan, existe evidencia de que el THC puede promover (probado en ratones) o inhibir la neurogénesis del hipocampo en relación con la dosis. Mencionan, también, que el THC en altas concentraciones afecta la memoria y la cognición debido a la inhibición de transmisiones colinérgicas (posiblemente al limitar la recaptación de colina) en el sistema límbico y diferentes cortezas.

En contraparte a la toxicidad del THC, varios estudios han demostrado que el aumento de la concentración de CBD (cannabidiol) disminuye considerablemente los efectos producidos por el THC [1,8], sin embargo, no siempre se encuentra en correctas concentraciones y quizá sea más costosa su producción. Además, las largas abstinencias ofrecen una recuperación de los efectos negativos del THC [1].

Pero a la final, ¿afecta el consumo de marihuana a la memoria? Pues la mayoría de estudios apuntan a que sí, sobre todo durante el tiempo de intoxicación. Se piensa que el abuso de esta sustancia está asociado con una reducción del aprendizaje, flexibilidad mental y de la atención [9]. Aunque aún faltan estudios específicos enfocados en determinadas enfermedades y si en estas también se genera una falta de potenciación para consolidar la memoria a largo plazo, pues en individuos a los que se les extirpo el hipocampo, en procedimientos clínico-quirúrgicos, no se evidenció perdida de memorias pasadas, sino una falta de consolidación de nuevas memorias.

Si bien la marihuana de uso medicinal parece una gran solución para diferentes enfermedades, no existe aún la suficiente evidencia para liberar totalmente su uso. Por esto, muchos profesionales de la salud aún se abstienen a recetar esta droga, al menos hasta tener más evidencia de los riesgos que conlleva. Como la marihuana ya ha sido legalizada para uso medicinal en varios países y en diferentes estados de los mismos y el avance tecnológico y reducción de costos de diferentes técnicas de imagen como TEP (tomografía por emisión de positrones), SPECT (tomografía por emisión de fotón simple), iRM (imagen de resonancia magnética), entre otras, se estarán presentando nuevos estudios evidenciando riesgos y beneficios que no conocíamos.

BIBLIOGRAFÍA

1. Yücel M, Lorenzetti V, Suo C, Zalesky A, Fornito A, Takagi MJ, et al. Hippocampal harms, protection and recovery following regular cannabis use. Translational psychiatry [Internet]. 2016 [citado el 8 de enero de 2021];6(1):e710. Disponible en: https://doi.org/10.1038/tp.2015.201

2. Filbey FM, McQueeny T, Kadamangudi S, Bice C, Ketcherside A. Combined effects of marijuana and nicotine on memory performance and hippocampal volume. Behavioural Brain Research [Internet]. 2015 [citado el 8 de enero de 2021];293:46–53. https://doi.org/10.1016/j.bbr.2015.07.029

3. Demirakca T, Sartorius A, Ende G, Meyer N, Welzel H, Skopp G, et al.Diminished gray matter in the hippocampus of cannabis users: Possible protective effects of cannabidiol [Internet]. Drug and Alcohol Dependence. 2011 abril 1 [citado el 4 de enero de 2021];114(2–3):242–5. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.drugalcdep.2010.09.020

4. Koenders L, Lorenzetti V, de Haan L, Suo C, Vingerhoets WAM, van den Brink W, et al. Longitudinal study of hippocampal volumes in heavy cannabis users. Journal of Psychopharmacology [Internet]. 2017 [citado el 8 de enero de 2021];31(8):1027–34. Disponible en: https://doi.org/10.1177/0269881117718380

5. Garimella A, Rajguru S, Singla UK, Alluri V. Marijuana and the hippocampus: A longitudinal study on the effects of marijuana on hippocampal subfields [Internet]. Progress in Neuro-Psychopharmacology and Biological Psychiatry. 2020 [citado el 8 de enero de 2021];101. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.pnpbp.2020.109897

6. Hartberg CB, Lange EH, Lagerberg TV, Haukvik UK, Andreassen OA, Melle I, et al. Cortical thickness, cortical surface area and subcortical volumes in schizophrenia and bipolar disorder patients with cannabis use [Internet]. European Neuropsychopharmacology. 2018 [citado el 8 de enero de 2021];28(1):37– 47. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.euroneuro.2017.11.019

7. Amen DG, Darmal B, Raji CA, Bao W, Jorandby L, Meysami S, et al. Discriminative properties of hippocampal hypoperfusion in marijuana users compared to healthy controls: implications for marijuana administration in Alzheimer’s dementia [Internet]. Journal of Alzheimer’s Disease. 2017 [citado el 8 de enero de 2021];56(1):261–73. Disponible en: https://doi.org/10.3233/JAD160833

8. Calabrese EJ, Rubio-Casillas A. Biphasic effects of THC in memory and cognition. European Journal of Clinical Investigation [Internet]. 2018 [citado el 8 de enero de 2021];48(5):e12920. Disponible en: https://doi.org/10.1111/eci.12920

9. Lundqvist T. Cognitive consequences of cannabis use: Comparison with abuse of stimulants and heroin with regard to attention, memory and executive functions. Pharmacology Biochemistry and Behavior [Internet]. 2005 [citado 8 enero 2021];81(2):319–330. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.pbb.2005.02.017

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