El pasado viernes 23 de octubre el COE cantonal de Cuenca, tras realizar una evaluación de los últimos datos registrados en la pandemia por COVID 19, autorizó las actividades previstas por el día de los difuntos, celebradas el 2 de noviembre en Ecuador. Tras dar a conocer esta decisión, se desató una gran cantidad de comentarios debido este accionar.
En el último mes, en Cuenca, la curva epidemiologia de COVID 19, se encontraba en descenso, ya que se registraron menos casos y muertes debido a esta enfermedad. Sin embargo, esto generó un relajamiento social de las medidas de bioseguridad por parte de los cuencanos, llevando así, nuevamente, al aumento de casos en esta última semana.
Aún en conocimiento de este hecho, el COE de Cuenca, ha tomado la decisión de autorizar las actividades del día de difuntos, estas contemplan una gran variedad de diligencias, desde gastronómicas hasta culturales, y pese a que estas estarán restringidas a medidas de bioseguridad y protocolos de aforo, la autorización de las mismas, irrespeta el aislamiento social necesario para detener la cadena de infección.
Añadido a esto, se aprobó que los cementerios tanto rurales como urbanos podrán abrir sus puertas a la ciudadanía cuencana en los días dispuestos por estas festividades. Esta resolución es contraria a la elección del COE nacional, ya que como medida de prevención se determinó que los cementerios no deben abrir sus puertas en estas fechas.
Finalmente, los ciudadanos cuencanos tendrán libertad de festejar el 2 de noviembre como en años anteriores, pero sin olvidar que se está atravesando una pandemia, que ya ha cobrado muchas vidas y lo seguirá haciendo, si no se siguen las medidas apropiadas. Es importante recordar que los casos vuelven a ascender y sin el respectivo control por parte de autoridades y ciudadanos, podríamos enfrentarnos a una situación critica en un futuro cercano.