INESTABILIDAD EMOCIONAL Y PRIORIZACIÓN DE LA SALUD MENTAL EN NUESTRA FACULTAD

Los casos por COVID19 aumentan cada día, pero no son el único foco que requiere vigilancia de urgencia, puesto la estabilidad mental también grita -o a veces calla- en busca de atención. El aislamiento social predispone la aparición o recaídas en cuanto a patologías mentales, por lo que en la facultad se están tomando medidas que ayuden al mantenimiento -válgase utilizar el término-, de la homeostasis mental. 

La salud mental, definida por la OMS como el conjunto de medidas emprendidas para el mantenimiento del bienestar psicológico, está siendo deteriorada por toda la gama de acontecimientos que constituyen la coyuntura de la actual pandemia. El aislamiento social implica no solamente, una medida eficaz para evitar la propagación del virus, sino que además ha evitado el contacto con redes de apoyo que ayudan generalmente a mantener el equilibrio psicológico. 

Durante las semanas pasadas, se ha podido observar como numerosos estudiantes de las carreras de la salud, atraviesan periodos de exacerbación de síntomas de patologías psiquiátricas o incluso debutan con los mismos.

Varios esfuerzos son emprendidos desde distintas plataformas. Las autoridades trabajan en estrategias que ayuden a fomentar la salud mental en sus alumnos, de manera que se pueda garantizar el mejor desempeño posible -dada la limitación que ofrecen las circunstancias-. Grupos de estudiantes, conjuntamente con docentes y especialistas en el área mental, están en constante trabajo buscando y emprendiendo estrategias para esta problemática. Varios clubes de la facultad, como CEC (Club de Emergencia y Cirugía) están utilizando el alcance que disponen en redes sociales o través de sus miembros, para impartir recomendaciones sobre bienestar mental. Otras organizaciones como AEMPPI UCuenca, promueven actualmente un proyecto denominado “Breath In, Breath Out”, que tiene como finalidad, la recomendación de técnicas que utilizan entre otras disciplinas, al yoga como medio para alcanzar la estabilidad emocional. Esto debe sumarse al efecto de concientización que se está generando en todos los estudiantes, quienes se manifiestan en redes sociales e intentan crear redes de apoyo con sus cercanos.

Cortar intempestivamente nuestras vidas tal como las conocíamos -con las idas y venidas al hospital y a la facultad-, disminuir notablemente el contacto que teníamos con amigos, profesores o terapeutas, y como si no fuese suficiente, tener siempre en mente que allá afuera está acaeciendo una pandemia, no es para nada una fuente de miel para nuestra salud mental, pero la facultad ha comenzado ya a pensar en ello y buscar soluciones.

Se ha mantenido en todo momento el anonimato a cerca de las fuentes informativas, y referente a los casos mencionados, debido al respeto que se tiene por ser una cuestión que así lo apremia.

World Health Organization. (2020). Salud Mental – WHO. WHO.

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