MEDIC YASOS: El Arte y la Salud

Por Edisson Guzhñay Domínguez

Escribo este artículo con mucha emoción y orgullo; lo primero es por que me apasiona poder estar en una carrera en la que puedes ofrecer tu tiempo para ayudar a los demás, eso sí, siempre haciéndolo con gran empatía, respeto y humanización. Y el segundo sentimiento reboza en mi alma por dedicar esta publicación a mis amigos y colegas con quienes hemos compartido grandes aventuras; de las que hoy conocerán un poco más.

Hace un poco más de 5 años, tres estudiantes de la Universidad de Cuenca (2 de Ciencias Médicas y 1 de Ingeniería) ideaban una forma de poder ayudar a las personas; pues varios grupos en la ciudad se dedican a la labor social; pero ellos notaban que les faltaba algo que complementara ese accionar; es así que un 13 de junio de 2014 crean la denominada “Fundación Juvenil San Antonio”; entidad que tiene por finalidad reclutar jóvenes y usar su energía y potencial para visitar personas en situaciones catastróficas y brindarles el mayor apoyo posible. Y así se hizo con gran éxito por alrededor de 2 años en la parroquia Sinincay del Cantón Cuenca.

La fama de los voluntarios y voluntarias, que cada día eran más, no se hizo esperar; así que recorrieron con gran alegría lugares como: San Joaquín, Sayausí, Paccha, Turi e incluso Gualaceo.

Llegó un momento clave para la vida de los chicos y su agrupación, pues se les presenta la oportunidad de llevar todo su arsenal de felicidad al hospital Moreno Vazquez en Gualaceo; así que luego de capacitaciones en bioseguridad, psicología, globoflexia y magia, ingresan a dicha casa de salud un poco temerosos, pero con excelentes resultados pues han conseguido inundar los pasillos con risas.

De aquí en adelante las llamadas no se hacen esperar, para que los chicos visiten hospitales, centros de salud, CIBV’s, orfanatos e incluso enfermos en sus domicilios; es por ello que optan por una nueva imagen, añaden un nuevo nombre al grupo denominándose ahora como Colectivo Medic Yasos, pues creían que era una manera de establecer más relación con las personas y generarles confianza, luego deciden cambiar las camisetas de su agrupación por un traje colorido e individual para cada uno, ponerse un mandil blanco y una nariz de un color particular y finalmente añadirle un nombre a sus personajes.

Medic Yasos está conformado por voluntarios/as que dedican su tiempo a prepararse y prestar atención por medio del llamado Clown Terapéutico a personas en situaciones desfavorables, con el fin de demostrarles que otra forma de ver el camino es posible. Entre sus actividades los chicos: cantan, bailan, dramatizan, hacen voces y títeres, malabares, hacen magia y relatan divertidos cuentos.

El 03 de noviembre de 2018 fue un día emocionante, tal vez el más emocionante para los chicos, pues el Ilustre Municipio de Cuenca les otorgó la insignia Carlos Crespi Crocci que reconoce el heroísmo y la solidaridad de los cuencanos; fue la primera vez en la ciudad que la insignia y cualquier otra insignia se entrega a los jóvenes, y con ello demostraron la capacidad que tenían para cambiar el mundo. La Universidad de Cuenca no se hizo esperar, y en reunión de Consejo Universitario otorgó un reconocimiento a la labor de los chicos, agradeciendo su accionar que enaltece a la Alma Mater, pues cabe destacar que varios de los voluntarios y voluntarias estudian en sus aulas, muy dispersos por todas las carreras; además de que muchos docentes han ayudado a impulsar los proyectos de este colectivo.

La historia de esta agrupación está contada mas que nada en los corazones de sus beneficiados/as; muchas de sus aventuras están plasmadas en las páginas de periódicos de la ciudad, e incluso a nivel nacional gracias al apoyo de la revista Elé de la «carita de Dios». Nadie nunca dudará que alguna vez existieron estos jóvenes y señoritas, porque están haciendo historia y jamás serán olvidados porque la gente los lleva en su memoria y los recuerda al sonreír.

Hoy por hoy me siento muy feliz de pertenecer a Medic Yasos, agradecer por cada momento que compartí con mis amigos y los recuerdos únicos que guardo de mis beneficiados: los abrazos, los consejos e incluso los regalos que muchos pacientes o “abuelitos” me han dado como muestra de su gratitud; sus lágrimas de emoción son las que cada día me dan fuerzas para seguir con mi vocación, continuar preparándome e invitar a mis compañeros y amigos a unirse a esta aventura….. Amar con el corazón y hacer sonreír.

RECUERDA: "Curar a veces, aliviar a menudo ... consolar siempre"

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